¡No quiten los “alfileres”!

De acuerdo con el Coneval, ha subido la brecha entre los ingresos laborales de mujeres y hombres ocupados. Cada día vivimos realidades más diferentes entre nosotros

¡No quiten los “alfileres”!
Óscar Sandoval / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

Quimera. Aquello que se propone a la imaginación
como posible o verdadero, no siéndolo. 

Noches de bohemia e ilusión vivimos en México. Nos ha caracterizado siempre, pero ahora condena nuestro futuro. Enfrentamos, de acuerdo con la Estimación Oportuna del PIB del INEGI una contracción económica del 8.5%, cifra mítica que es la peor en 88 años. ¿Qué se está perdiendo en México?

De acuerdo con el Coneval, ha subido la brecha entre los ingresos laborales de mujeres y hombres ocupados. Cada día vivimos realidades más diferentes entre nosotros.

Además, hoy los indicadores económicos parecen actos de ilusión. En el `94 la economía cayó 6.22% pero irónicamente era más perceptible que la actual. Hay que reconocer a los integrantes de la Asociación de Bancos de México, el sistema financiero y bancario han sido pilar sólido y fundamental en esta ocasión lo que ratifica que esa lección sí la aprendimos. En aquellos años se perdieron casas, había alrededor de 800 mil deudores hipotecarios con la banca comercial, ahora vidas.  

A pesar de ello, en materia económica estamos en una quimera cuya dirección es la falsa premisa de que estamos bien porque los referentes históricos, tipo de cambio e inflación, están estables.

El pasado es útil para soportar el argumento presente. La esperanza es promesa de pago que siempre encuentra pretexto para no cumplirse: una pandemia, un incendio de un pastizal, el cambio climático y sus impactos en Texas.

En México estamos atrapados entre los cambios de políticas a costa de los objetivos mismos, los sucesos coyunturales y el “yo no fui”. Es relevante señalar que el apagón en Texas es resultado de las bajas temperaturas, pero también de que es un sistema independiente, es decir, no puede vender ni comprar energía de otros estados.

Las políticas económicas implementadas por el Gobierno de México son superficialmente exitosas porque lo que estamos perdiendo puede ser poco perceptible. Además, el futuro es un factura por pagar y esa tiene como obligado solidario el pago de impuestos. Las cifras aún son difusas, pero organismos como la Coparmex han afirmado que la informalidad ha aumentado. Esto significa solución al ingreso familiar, pero pérdida e oportunidades presentes y futuras.

Con el #Covid19 el mundo se ha parado. Los que no hemos parado somos nosotros. Queremos actuar como que no ha pasado nada, mientras que lo que pasa es que las decisiones gubernamentales nos acerca al México que fuimos.  ¿Bueno o malo? Ninguna, más bien distante de la dirección a la que va el globo terráqueo.

Lo que está mal es lo que estamos perdiendo para el futuro. Las oportunidades que por un lado no se están generando, y las que hay se están apagando.

El objetivo natural de que tus hijos tengan un mejor nivel de vida que el tuyo se hace cada día más difuso. Las políticas públicas deben responder a lo inmediato para que lo mediato sea futuro. Hoy, el Gobierno apoya para el gasto que no representa inversión. Con ello, lo que ganamos es el México que fuimos y lo que perdemos es la oportunidad de responder a lo que es y será.

POR ÓSCAR SANDOVAL
CONSULTOR, SOCIO DE 27 PIVOT
OSANDOVALSAENZ@27PIVOT.COM
@OSANDOVALSAENZ

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