MALOS MODOS

Una biografía de Checo Pérez

No tenemos un deporte que así, en general, sea como para salir a bailar a las calles (o al Ángel de la Independencia)

OPINIÓN

·
Julio Patán / Malos Modos / Opinión El Heraldo de México

No tenemos un deporte que así, en general, sea como para salir a bailar a las calles (o al Ángel de la Independencia). Destacamos, y desde siempre, en el boxeo profesional, somos buenos aunque con bajonazos para el beis, y tenemos rachas significativas, pero en general no muy prolongadas en ciertas disciplinas: el tae kwon do, la marcha, los clavados de manera más sostenida.

En los mundiales somos de una combativa medianía, y nuestro récord en los Olímpicos es francamente malo. Normal. Hemos fallado, también desde siempre, en institucionalizar con limpieza el deporte: no se enseña en las escuelas, no hay planes a largo plazo, abundan la corruptela y la burocratización.

Dicho lo anterior, somos ricos, en cambio, en magníficos esfuerzos individuales. Si el deporte mexicano es valioso por algo, es por los atletas que, remando contracorriente, han llegado a lo más alto. Ahí tienen a Hugo, a Julio César, a Ana Gabriela Guevara mucho antes de esta etapa lamentable.

Y, claro, a Sergio Checo Pérez, protagonista del libro cascabelero, documentadísimo y gozoso que acaban de publicar Alejandro Rosas y Francisco Javier González: Nunca te rindas. La trepidante carrera de Checo Pérez (Planeta). Es mucho lo que dan a los lectores las 200 y piquito de páginas de Nunca te rindas. De entrada, es una crónica puntual y reveladora de los últimos triunfos del corredor de Guadalajara, o de los penúltimos: una visita al pasado inmediato que nos permite entender cómo fue que logró subirse al podio en el Gran Premio chilango.

Pero el libro va mucho más allá: es también una biografía narrada con gusto y jiribilla, y un acercamiento a los entresijos de la Fórmula 1 que resultará muy útil a quienes no conocen bien este deporte sofisticadísimo. Sobre todo, es una aportación muy necesaria a nuestra escasa literatura deportiva.

Y es que en México andamos cortos, históricamente, de obras profundas y extensas sobre nuestro deporte y nuestros deportistas. Si en los Estados Unidos, Inglaterra o Argentina, ya en el ámbito de nuestra lengua, abundan la crónica, la biografía y hasta la novela en torno a los grandes atletas, en México, por razones como para el diván, nomás no destacamos en esta disciplina: dos o tres libros futboleros de Juan Villoro, el librazo sobre el Púas de Ricardo Garibay y poco más.

Me alegra constatar que Alejandro y Francisco Javier, esforzados, talentosos colegas, han hecho una aportación de veras importante. ¿Libro de historiador, libro de periodista deportivo? ¿Libro de clavadazos del automovilismo? Sí, sí y sí. Sobre todo, estamos ante el libro de dos buenos escritores que decidieron poner los ojos en un atleta excepcional.

Lean y sobre todo compren Nunca te rindas, a ver si con sus ganancias los mencionados colegas invitan una cena alguno de estos días.

POR JULIO PATÁN
COLUMNISTA
@JULIOPATAN09 

MAAZ