Periodismo del periodismo

Aunque el deporte profesional es un entretenimiento masivo, lo arriesgado radica en darle mayor importancia a quienes hablan de estas actividades, que a los que en verdad las practican

Periodismo del periodismo
Poncho Vera/ Gol Gana/ Opinión El Heraldo de México

La absurda y estúpida necesidad de subir y subir contenidos a las redes sociales, en un grotesco ejercicio de cantidad antes que calidad, ha obligado a los sitios deportivos, supuestamente serios, a intentar hacer notas informativas de lo que comentan o escriben diversos comunicadores escandalosos, ansiosos de protagonismo y fama.

“El comunicador ‘Fulanito’ reventó y se burló de ‘x’ equipo por su más reciente derrota”. No es broma, este tipo de hueca información vive de manera considerable en las redes sociales y páginas web de muchos medios de comunicación que presumen tener una auténtica vocación periodística.

Sobran comunicadores que han encontrado en la agresión y el escándalo un lugar en la decadente industria mediática deportiva. Es lo que está de moda. No obstante de que estos personajes sean la tendencia “anti-periodística” del momento, sus ejercicios histriónicos no tienen por qué ser retomados por espacios que prometen profesionalismo informativo.

Las pachangas de las decenas de los showman deportivos están bien para aquellos espacios que advierten a sus seguidores ser de diversión, de broma y joda, no para aquellos que tienen una línea de supuesto contenido formal.

Aunque el deporte profesional es un entretenimiento masivo, lo arriesgado radica en darle mayor importancia a quienes hablan de estas actividades, que a los que en verdad las practican. Eso es tronar el más relevante objetivo del periodismo deportivo.

Quien quiere trascender en el oficio periodístico deportivo entiende que lo que más importante es el deportista, sus logros, conquistas y hazañas, no sus burlas, críticas y descalificaciones agresivas. Quien quiere ser famoso utilizando lo que logran los atletas practican lo contrario.

Ahí, principalmente ahí, se explica el declive del periodismo deportivo: en las inagotables ganas de llamar la atención y ganar popularidad por parte de los comunicadores a cualquier precio, poniendo a los deportistas en un lejano segundo término.

El periodismo requiere humildad para aceptar que se trabaja para servir a las audiencias, y éstas quieren saber de lo que hacen los deportistas. Es necesaria la sencillez que exige saberse un vínculo, un canal. 

Hablo de periodismo, no de comedia. En la comicidad sí se vale de casi todo.
Esto es una tendencia, una moda… pasará, ya verán que pasará.

POR PONCHO VERA
ALFONSO_VERA@HOTMAIL.COM
@PONCHO-VERA


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