¿Quién le cree a López-Gatell?

La pregunta a estas alturas ya no es si López-Gatell dice o no la verdad, sino ¿quién le cree? ¿Quién confía en quien aseguró que no había que ir a los hospitales?

¿Quién le cree a López-Gatell?
Manuel López San Martín / Definiciones / Opinión El Heraldo de México

Los hechos son innegables. México ha llegado tarde y mal a la toma de previsiones, medidas y controles para tratar de controlar la pandemia. Ahora también vamos tarde en la preparación para las variantes del coronavirus, de mayor propagación y contagio.

Los epidemiólogos británicos localizaron a principios de diciembre una variante que hasta ese momento no había sido detectada, pero estudiándola encontraron que se presentaba desde septiembre. El análisis concluyó que en noviembre ya era responsable de un tercio del total de contagios en Londres y su zona metropolitana.

Desde diciembre, el mundo está enterado y nadie podría llamarse a sorpresa. Distintos países han tomado medidas, endurecido controles para viajeros y modificado sus protocolos de seguimiento de nuevos casos. En México no hemos hecho nada. Es más, frente a la realidad, el subsecretario Hugo López-Gatell decidió aventurarse. Apenas el 12 de enero dijo que la variante “no tiene una mayor capacidad de infectar”, cuando la ciencia ha evidenciado que la B117 es entre 50% y 70% más contagiosa.

Un día después de sus palabras, esa variante ya había sido detectada en 50 países. Pero no es la única, se han detectado otras en Brasil, Sudáfrica y Japón. La ciencia aun no es concluyente en torno a ellas, pero el encargado de la pandemia en México, sí.

El 22 de este mes, el primer ministro británico Boris Johnson anunció que nuevos estudios no sólo encontraron que se transmite más, sino que podría incrementar la mortalidad entre 30% y 40%.

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La pregunta a estas alturas ya no es si López-Gatell dice o no la verdad, sino ¿quién le cree? ¿Quién confía en quien aseguró el 24 de marzo que, ante los primeros síntomas, no había que ir a hospitales para “no saturarlos”, cuando la semana pasada, la secretaria de Salud de CDMX Oliva López, informó que 70% de personas que van a recibir atención médica, llegan 12 días tarde en promedio? ¿Quién puede creer en quien afirmó el 11 de febrero, que el COVID sería “menos mortal que la influenza” y “no será necesario tener hospitales especiales para su tratamiento”, cuando quintuplicó los decesos por neumonía e influenza juntos (31 mil 81 muertes en 2019 vs. 150 mil en diez meses) y se han tenido que reconvertir más de mil centros hospitalarios?

¿Quién, en la persona que decretó el inicio del aplanamiento de la curva el 20 de abril, aseguró que el “pico” se daría el 8 de mayo, para después afirmar que llegaría la semana del 15 de junio? ¿Quién, en quien afirmó que habría seis mil muertes, luego hasta 30 mil, y posteriormente, en junio, dibujó un escenario catastrófico de hasta 60 mil? Hoy México supera los 150 mil decesos en la cifra oficial, que no es la real.

¿Quién en el hombre que pronosticó el 16 de abril que, para el 25 de junio de 2020 la epidemia habría concluido en el Valle de México? Siete meses después, el Valle de México registra el máximo de contagios y hospitalizaciones. ¿Quién le cree?

 

POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM
@MLOPEZSANMARTIN


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