Censura en redes: un retroceso

La censura a las redes sociales por parte de Twitter y Facebook a partir de lo ocurrido en el Capitolio de Washington el pasado 6 de enero ha sido brutal

Censura en redes: un retroceso
César Cravioto/ Colaborador/ Opinión del Heraldo de México

Redes sociales como Facebook, y Twitter tomaron en la última década un rol fundamental. Estas plataformas se transformaron en una gran herramienta de comunicación, por la velocidad de difusión de sus contenidos y a la libertad que tienen los usuarios en sus publicaciones. Las redes sociales son el único ámbito de discusión donde no hay censura. Son, qué duda cabe, un espacio donde se conforma la opinión pública y a través del cual los ciudadanos ejercen su libertad de expresión.

En el ámbito político, la censura a las redes sociales por parte de Twitter y Facebook a partir de lo ocurrido en el Capitolio de Washington el pasado 6 de enero ha sido brutal, y deja un pésimo precedente considerando el papel que dichas redes juegan en la esfera pública. Sabemos que hoy por hoy las plataformas tienen sus propias normas y mecanismos internos de moderación de los contenidos de sus usuarios, incluidas las sanciones. 

Se trata de un mal presagio, pues hay que defender todas las libertades y el derecho de todo individuo de expresar todo lo que piensa.No debe censurarse a nadie, a ningún medio de comunicación, a ninguna pluma, a ningún político, a ningún opositor. De ahí la importancia que tienen las redes sociales como vehículos de expresión horizontal, donde supuestamente todas las personas tendrían un espacio para hablar de lo que deseen en los términos que quieran hacerlo, y así respetar su pensamiento

A partir de lo ocurrido en el Capitolio, el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado para que no haya censura en las redes sociales y se garantice siempre el derecho del pueblo a la información. “Eso es un asunto de Estado, eso no es un asunto de las empresas, esto es un tema importante porque aquí (en México) nos han querido censurar”, dijo. 

Agregó que su gobierno apoyará a los medios alternativos, para garantizar al pueblo el derecho a la información.”No se vaya a estar creando un gobierno mundial con el poder del control de las redes sociales, un poder mediático mundial. Además, un tribunal de censura como la Santa Inquisición, pero para el manejo de la opinión pública”.

El gobierno de la Cuarta Transformación está por todas las libertades. Con el surgimiento de las redes sociales se garantizaron precisamente todas las libertades, los ciudadanos nos hemos podido comunicar abiertamente y sin censura, se ha producido los mensajes de ida y vuelta con una comunicación circular, por lo tanto no puede haber un retroceso en este sentido. Considero, en lo particular, que la censura no está bien en ninguna de sus formas

De hecho en países como Alemania o Italia existen ya algunas resoluciones judiciales en las que se ha obligado a redes sociales a restablecer un contenido retirado por aquellas, al considerar el tribunal en cuestión que ello suponía una violación del derecho a la libertad de expresión.

En ese marco, los medios convencionales, con honrosas excepciones se han sometido al poder. En contraste, la libertad de expresión que hemos ganado a través de las plataformas o redes sociales no puede perderse con cesuras; hoy sabemos que cada ciudadano es un medio de comunicación per se. 

Por lo tanto el bloqueo por parte de las redes sociales demuestra que en realidad no son sólo meras plataformas tecnológicas neutrales, sino que hoy por hoy tienen capacidad de seleccionar contenidos, lo cual es un retroceso, un riesgo de una censura privada en internet, igualmente peligrosa para la libertad y el pluralismo

En este sentido, ¿pueden las redes sociales, actuar con el poder censor del editor de un periódico, o les es exigible que respeten la neutralidad y el pluralismo que les dio origen? 

Como afirmara Ronald Myles Dworkin, filósofo y segundo autor estadounidense del siglo XX más citado en el campo del Derecho, “conservamos nuestra dignidad, como individuos, sólo si insistimos en que nadie (ningún oficial ni ninguna mayoría) tiene el derecho de sacar de nuestro conocimiento ninguna opinión argumentando que no estamos preparados para escucharla y considerarla”.

 

POR CÉSAR CRAVIOTO
COMISIONADO PARA LA RECONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO


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