No es libertad, son muertos

Estamos ante la más grave amenaza a la salud pública del último siglo

No es libertad, son muertos
Alejandro Cacho / Touché / Opinión El Heraldo de México

En México, la pandemia de coronavirus está fuera de control. Punto. Así de claro y de crudo. Y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador está haciendo poco o nada para contenerla.

Con el argumento de respetar la libertad de las personas se justifica la negligencia que ha costado más de 110 mil muertes, según cifras oficiales. Sin embargo, el número real de muertos se contará en cientos de miles.

Hoy, los mexicanos no hemos demostrado la solidaridad que nos distinguió en otras catástrofes. ¿Por qué? Es una pérdida de tiempo responderlo en este momento. Estamos ante la más grave amenaza a la salud pública del último siglo y el gobierno no puede ser irresponsable. Debe ser claro y firme. No debe dudar, se trata de salvar vidas ¿Lo sabrá el Presidente? Si no lo sabe o no lo entiende, alguien de su gabinete debería decírselo.

Gobernar responsablemente implica tomar decisiones difíciles, con las que podremos no estar de acuerdo, pero necesarias por el bien colectivo. 

¿Acaso hay alguna razón superior para un gobierno que preservar la vida y la salud de su pueblo?

En Alemania, permanecen cerrados restaurantes, bares, instalaciones deportivas y de ocio. Hoy, la Canciller Angela Merkel dijo que las cifras de contagios y muertes están en un nivel demasiado alto. Habló de imponer restricciones más estrictas a la vida pública y pidió a los alemanes reducir los contactos entre personas y las reuniones sociales previas a la Navidad. Para ella, el récord de 590 muertes en 24 horas es inaceptable. ¿Alguien en sus cabales podrá acusarla de violar las libertades individuales?

Joe Biden, presidente electo de Estados Unidos, anunció que ordenará el uso obligatorio del cubrebocas durante 100 días como primera medida en cuanto asuma el cargo.

En España, donde han muerto 373 personas en esta semana, el Ministerio de Salud pidió que se reduzcan al máximo la movilidad durante las fiestas de este mes. En Navidades nos quedamos en casa. Merece la pena el esfuerzo. Hemos visto las consecuencias. Hay que decir que allá los números muestran un control cada vez más evidente de la segunda ola de contagios. 

En México, el país con la mayor letalidad por coronavirus del mundo, López Obrador se niega a usar cubrebocas; hace llamados a la responsabilidad del pueblo, que nadie escucha; y se escuda en su dicharachera y demencial contradicción: prohibido prohibir.

 

POR ALEJANDRO CACHO
CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM
@CACHOPERIODISTA

 


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