AMLO, sus deseos no se cumplieron

De lo que enumeró para su segundo año de gobierno, nada se realizó. Al contrario, el mal fario lo persiguió

AMLO, sus deseos no se cumplieron
Martha Anaya / Alhajero / Opinión El Heraldo de México

Están por cerrarse las páginas del segundo año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Año triste, sin duda.

Año negro para tantísimos —aquí y en el mundo entero— por la pandemia que nos devoró y que, aún y cuando asoma la posibilidad de distintas vacunas, amenaza con permanecer en nuestro espacio por un rato más.  

Un año muy distinto al que anhelaba al abrirse las páginas del calendario. ¿Recuerdan lo que dijo en su primera mañanera del año, el 2 de enero pasado?

Ese día, en Palacio Nacional, el Presidente asomó de buen humor y optimista por lo que, esperaba, nos traería el 2020. “Nos va a ir muy bien”, aseguró en aquel momento.

A renglón seguido, AMLO enumeró sus propósitos para los siguientes 12 meses. Y lo hizo en este orden:

1) Que le vaya muy bien a los pobres.

2) Serenar al país.

3) Que los problemas que se presenten los podamos resolver sin pérdidas humanas.

4) Que la naturaleza sea benévola, para que no tengamos que padecer ninguna tragedia.

Nada se cumplió. Las palabras no lograron conjurar los peligros por venir. Los deseos se trastocaron, y aquello que Andrés Manuel temía al despuntar el año, se convirtió en doloroso vaticinio.

El arribo de la pandemia alteró sueños, caminos y planes. La muerte tocó a las puertas de ricos y pobres (hacia los últimos con más fuerza); la economía tuvo que cerrar, se perdieron muchísimos trabajos y los más pobres, de nueva cuenta, han sido los que mayormente han sufrido.

De serenar el país, ni qué decir; estamos en el año más violento del que tengamos registro. Para finalizar 2020 se habrán cometido más de 40 mil asesinatos.

¿Resolver los problemas sin pérdidas humanas? Imposible. Tan sólo por COVID-19, llevamos cien mil decesos, según los datos oficiales. Más del doble, si tomamos en cuenta —la cifra es más realista— el exceso de muertes respecto del año anterior.

¿Naturaleza  benévola? ¡Para nada! Tan sólo a últimas fechas, difícilmente López Obrador habría imaginado que las tragedias llegarían y que sus paisanos tabasqueños
—además de chiapanecos y veracruzanos— se encontrarían entre los más afectados por graves inundaciones.

Y ya ni mencionar el video en que aparece su hermano Pío recibiendo dinero para su partido y las renuncias (obligadas por distintas razones y que terminaron por exhibir a la 4T) de algunos de sus funcionarios más cercanos.

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GEMAS: Obsequio del escritor uruguayo Eduardo Galeano —en su libro Cerrado por fútbol— sobre Diego Armando Maradona: “Este ídolo generoso y solidario había sido capaz de cometer, en apenas cinco minutos, los dos goles más contradictorios de la historia del futbol. Sus devotos lo veneraban por los dos: no sólo era digno de admiración el gol del artista, bordado por la diablura de sus piernas, sino también, y quizá más, el gol del ladrón que su mano robó”.

 

POR MARTHA ANAYA
MARTHAMERCEDESA@GMAIL.COM
@MARTHAANAYA


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