Alrededor de las 20:17 horas de este domingo 23 de marzo el Servicio Sismológico Nacional (SSN) informó sobre un sismo de magnitud 4.0 con epicentro de 20 kilómetros al noreste de Coyuca de Benítez, en el estado de Guerrero, aunado a los demás movimientos telúricos reportados en estados como Colima, Veracruz y San Luis Potosí.
Hasta el momento no se tienen reportes de afectaciones en inmuebles o activaciones de la Alerta Sísmica. Pero la Coordinación Nacional de Protección Civil ha activado el monitoreo para cualquier reacción tras el enjambre sísmico, así como afectaciones en viviendas.
Previo al sismo en Guerrero, el SSN había reportado también un sismo en el estado de Michoacán específicamente en la zona conocida como Coalcomán con un movimiento telúrico de 4.2. Mientras que en el estado de Veracruz, alrededor de las 15:00 horas se reportó un sismo de 4.1 con epicentro en Jalitipan de Morelos.
También se registró uno en San Luis Potosí con magnitud de 4.0 en la zona de Cárdenas sin que se reporten afectaciones en inmuebles. Cada departamento de Protección Civil ha extendido comunicaciones con el ente federal para rastrear cualquier información respecto a daños.
México está situado en el área conocida como Cinturón Circumpacífico o Anillo de Fuego del Pacífico, donde se concentra la mayor actividad sísmica del planeta, ante lo cual la prevención e información se convierten en herramientas indispensables para estar preparados ante cualquier eventualidad.
La alta sismicidad en el país se debe a la interacción entre las placas de Norteamérica, Cocos, Pacífico, Rivera y del Caribe, así como a fallas locales que corren a lo largo de varios estados, aunque son menos peligrosas.
De acuerdo con el Sistema Geológico Mexicano (SGM), Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Colima y Jalisco son las entidades con mayor sismicidad, por la interacción de las placas oceánicas de Cocos y Rivera que se deslizan por debajo del borde de las de Norteamérica y del Caribe, sobre la costa del Pacífico.