Lunes 21 de Junio 2021
ESTADO DE MÉXICO

Santuario de luciérnagas salvó a 200 familias en Amecameca

Flanqueado por los volcanes, este albergue de luciérnagas salvó a más de 200 familias

La temporada de luciérnagas es del 13 de junio al 4 de agosto. Foto: Especial
La temporada de luciérnagas es del 13 de junio al 4 de agosto. Foto: Especial
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En 2011, unas 226 familias de tres comunidades de Amecameca dejaron la siembra de maíz, debido al bajo rendimiento que implicaba trabajar en una zona forestal, para dedicarse a plantar árboles de Navidad en sus terrenos. Más tarde, sus actividades se extendieron y ahora cuentan con un parque ecoturístico y un santuario de luciérnagas.

Desde 2016, los ejidatarios realizan visitas guiadas al santuario de esos insectos con luz natural en un bosque de pinos y encinos, que es habitado cada año por entre 260 y 320 mil luciérnagas por hectárea, señaló José Luis López Jiménez, gerente operativo de Bosque Esmeralda, del Ejido Emiliano Zapata, parque flanqueado por el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl.

Este año, la temporada de avistamiento de las llamadas hadas del bosque, en su ciclo natural de apareamiento, es del 13 de junio al 4 de agosto.

Los comuneros son asesorados por especialistas de la Universidad de Chapingo sobre los cuidados de la luciérnaga para no su dañar su ecosistema y mantener la especie.

Bosque Esmeralda está conformada por 96 hectáreas, pero en la ruta de los insectos luminosos también participan otras dos comunidades: Rancho del Valle y Bienes Comunales de Santa Isabel Chalma.

En los parques ecológicos creados en la zona boscosa, donde sembraron árboles de Navidad, ofrecen actividades como senderismo, ciclismo de montaña y cabalgatas; y desde 2016 las visitas guiadas al santuario.

“Nuestro problema era que, con la siembra de maíz, los rendimientos eran muy bajos porque la vocación natural de los terrenos es meramente forestal; así que comenzamos con la plantación de árboles de Navidad”, contó López Jiménez.

Agregó que “en este sitio no teníamos luciérnagas, pero la naturaleza es tan sabia que hoy tenemos el santuario. En 2015 tuvimos los primeros avistamientos. Pensamos, si Tlaxcala hace recorridos, nosotros también podemos”.

Por Leticia Ríos

dza