Un dios desollado y rituales de fertilidad en un templo único en Puebla

El único templo en el país dedicado al dios prehispánico Xipe Tótec se encuentra en Tehuacán, Puebla

Un dios desollado y rituales de fertilidad en un templo único en Puebla

Xipe Tótec, “nuestro señor desollado” en náhuatl, es la deidad de la vida, la muerte y la resurrección en la cultura mexica. El único templo dedicado a él se encuentra en Tehuacán, Puebla.

En el lugar se encuentran dos altares de sacrificio, tres esculturas en piedra y diversos elementos arquitectónicos localizados en un basamento piramidal de la Zona Arqueológica de Ndachjian, Tehuacán. 

Estos elementos confirman que el templo está dedicado a Xipe Tótec, por lo que sería el único de su tipo en todo el país. 

Los investigadores concluyeron que se trata de un templo a “nuestro señor desollado” no sólo porque las esculturas representan dos cráneos desollados y un torso cubierto con piel de sacrificio, mismas que  personifican a Xipe Tótec, sino porque el edificio, que habría sido usado entre los años 1000 y 1260 d.C., coincide en características con los sitios sacrificiales descritos por los textos de especialistas.

Escultura de Xipe Tótec. Crédito: Cuartoscuro
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Al momento de investigar la zona, los antropólogos han encontrado esculturas que representan a Xipe Tótec, cráneos que habrían sido desollados y esperan poder encontrar la cabeza y algunas extremidades de una escultura del dios mexica. 

Algunas de las figuras encontradas en la zona arqueológica están hechas de piedra volcánica, que no es propia de la región. 

Eso ha llevado a los investigadores a concluir que los habitantes de la región importaron los materiales y los esculpieron en el lugar, dado que no tienen huellas del maltrato propio de los viajes de traslado que otras esculturas suelen tener. 

Los cráneos que se encontraron desde 2019 en la zona tienen 70 centímetros de alto y pesan alrededor de 200 kilogramos cada uno. 

Las demás esculturas y los materiales encontrados en la zona serán estudiados a profundidad para indagar antigüedad, materiales y manufactura, en aras de incorporarlas finalmente al recorrido del Museo de Sitio de la zona arqueológica.

A esta deidad es común que sea representado llevando en la mano un chicahuaztli (un sonajero que llama a la lluvia). También se le encuentra envuelto en la piel desollada de un humano y en figuras compuestas con atributos de algunos animales; por un lado está teñido de amarillo y por el otro de leonado

 

IS

 


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