Laguna Bacalar, en lenta recuperación de sus siete colores

La contaminación la tiene cerca de traspasar un punto de no retorno

Laguna Bacalar, en lenta recuperación de sus siete colores
Las lluvias y la actividad humana han provocado que pierda sus tonalidades. Foto: Especial

A nueve meses de que las lluvias y escurrimientos cambiaran las majestuosas tonalidades de azul en la Laguna de los Siete Colores, en Bacalar, por una agua verdosa, la recuperación es lenta, pero ya se ven avances positivos. 

En algunos puntos de la laguna, principalmente en la parte sur, la tonalidad ha ido recuperando algunos tonos de azul, mientras que en el otro extremo la tonalidad es grisácea. 

Este cambio total en el paisaje de la Laguna Bacalar ha generado cientos de quejas hacia los prestadores de servicios y hoteles, pues el color no es parecido al de las postales

Sin embargo, el flujo natural del agua ya ha limpiado algunas zonas y se espera que en los próximos meses presente mejoras significativas, comentó Marco Jericó Nava, integrante del Consejo Biorregional de Bacalar. 

“Es un proceso natural de flujos hidrológicos. Estos flujos son más abundantes en la zona sur que en la parte norte, entonces bajo esta lógica, se va aclarando primero la parte sur que la parte norte”, explicó el especialista. 

La coloración marrón y verde en la que se transformó la laguna se debió a la acumulación de sedimentos que fueron arrastrados por las lluvias desde la superficie al interior de la laguna, cambiando no solo sus colores sino su biodiversidad y equilibrio ecológico, agregó el especialista.  

Marco Jericó enfatizó que el incremento de actividades humanas dentro de la laguna y en sus alrededores ya ha cobrado factura a este cuerpo de agua. 

"Si la cantidad de actividad orgánica que se generó por este fenómeno continúa creciendo en la laguna, corremos el riesgo de traspasar hasta un punto de no retorno, en donde el proceso de eutrofización suceda más rápido que la capacidad que tiene la laguna de renovar su agua."

La contaminación de la Laguna tiene múltiples efectos negativos: se trata de un ecosistema único en el país y el principal santuario de estromatolitos a nivel mundial, las estructuras rocosas conformadas por cianobacterias, los primeros seres vivos que habitaron el planeta, expone el biólogo Arturo Bayona, miembro del equipo de investigación del Gran Acuífero Maya. 
Por otra parte, los cambios en la belleza del paisaje podrían llevar al declive la actividad turística de uno de los destinos más prometedores de la región, de la que dependen económicamente la mayoría de sus pobladores.

Por Alex Castro

AV


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