ANIMALES

Al tener animales silvestres, peligran mascotas y humanos

Tener animales silvestres, además de dañar el ambiente, puede ser causa de enfermedades

NACIONAL

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Algunos pueden agredir a su dueño, al estar hambrientos o por al sentir temor. Foto: Especial

Desde guacamayas hasta leones, se han sumado a la lista de mascotas silvestres que la gente llega a tener en sus hogares. Tal es el caso de un tigre blanco que pasearon por Antara, en la CDMX, o cocodrilo en Veracruz, el cual se dio a conocer luego de que su dueña, que lo mantiene en cautiverio desde hace 20 años, lo salvó de las fuertes inundaciones que dejaron los ciclones en el estado.

De acuerdo con Perla Acevedo, docente de la facultad de Ciencias de la UNAM, al extraer a estas especies de su hábitat se daña a la naturaleza, se altera el ecosistema y se pueden transmitir enfermedades a otros animales, incluido el propio humano.

Además de que, en el tiempo que transcurre entre su captura y venta, son resguardados en condiciones desfavorables, muchas veces hacinados y obligados a convivir con diferentes animales, por lo que las enfermedades pueden diseminarse entre las especies.

“Cuando se le quita la libertad a un animal, se le quita la libertad a toda la especie. Cuando se compra un animal, los vendedores se dan cuenta de que representa un negocio y así van capturando, poco a poco, un animal tras otro, hasta que quedan pocos ejemplares”, detalló.

Sin embargo, esta no es la única forma en que la compra de especies daña a la naturaleza, pues la falta de un ejemplar en su hábitat puede provocar el aumento de otros que sirven como alimento o incluso afecta el ciclo de producción de nuevos árboles y plantas.

“Algunas aves se alimentan de frutos en un sitio y defecan en otro. En sus heces hay semillas que pasaron por el tracto digestivo del ave y están listas para germinar. Al disminuir el número de aves, se reduce la dispersión y germinación de semillas, decrece el número de árboles o de cobertura vegetal”, apuntó.

Así, la compra de un solo ejemplar puede afectar gravemente al ecosistema, por lo que la especialista recomendó dejar de lado dichas prácticas y respetar el medio ambiente.

No obstante, mencionó que, en caso de adquirir una especie de este tipo, lo mejor es investigar y cuidarlo, ya que muchos, al momento de crecer son abandonados, lo que pone en peligro su vida y puede generar fauna nociva en la zona que se libera.

PAL