LA IDENTIFICARON POR UN TATUAJE

Hallan cuerpo de una abuelita en un congelador, su hijo la asesinó y la arrojó a un canal

El sujeto planeaba huir a otro país, pero fue detenido antes de lograrlo

MUNDO

·
Un congelador flotando en un canal fue la pista que destapó el horrible crimen. Créditos: All Trails.

Un caso de matricidio ha conmocionado a la ciudad de Lieja, en Bélgica, pues recientemente se dio a conocer que una septuagenaria fue asesinada y descuartizada por su propio hijo, quien colocó las partes del cuerpo de su madre en un congelador y en un contenedor de basura, los cuales arrojó a un canal.

La policía recibió una llamada el pasado 25 de julio en la que se alertó que un congelador flotaba en uno de los canales de la ciudad -en la que se realizan varios eventos deportivos-, por lo que las autoridades acudieron al sitio señalado de inmediato para investigar los hechos. 

El congelador con los restos humanos flotaba en el canal. Foto: All Trails. 

Un terrible hallazgo

Tras el mencionado hallazgo, los policías que acudieron a revisar el congelador se llevaron una gran sorpresa al abrirlo, pues en su interior encontraron dos brazos y dos piernas humanos. De inmediato la investigación cambió, de ser por deshacerse de basura a la de un homicidio. 

Las primeras investigaciones condujeron a los policías a un río cercano, donde fue arrojado un contenedor de basura, procedieron a abrirlo, esa vez esperando encontrar las otras partes del cuerpo y así ocurrió, en el interior fueron encontrados el torso y la cabeza de una mujer, las cuales coincidían en las halladas en el congelador

Otras parees del cuerpo se encontraron en un contenedor de basura. Foto: Pexels. 

Identifican a la víctima

Después del hallazgo de las partes del cuerpo dentro de los objetos, los investigadores comenzaron con la identificación de la víctima, por lo que realizaron distintos análisis. De acuerdo con la AFP, un portavoz de la Fiscalía aseguró que la mujer tenía un tatuaje en su torso, lo que fue crucial para lograr identificarla y establecer que se trata de una ciudadana de 70 años.

Dos días después de la localización de las partes del cuerpo, las investigaciones condujeron a un sospechoso: el hijo de la víctima. El hombre se hospedaba en un hotel cercano al aeropuerto de Bruselas, allí mismo fue arrestado. 

La razón por la que el matricida estaba en ese hotel es porque pensaba salir de Bélgica para escapar de su crimen, los investigadores creen que quería ir a Corea del Sur. 

Matricida confiesa el crimen

Tras la detención el hombre fue sometido a un interrogatorio, no aguantó la presión y terminó confesando que él mató a su propia madre. Tras esto, el ciudadano, de quien hasta el momento se desconoce su identidad, fue puesto a disposición de las autoridades competentes.

Medios belgas detallan que además el sujeto confesó a una persona el crimen, lo que hizo una cadena de confesiones y el último eslabón decidió dar parte a la policía de lo que sabía, por lo que se convirtió en una de las principales pistas del caso.

Hasta el momento se desconocen los motivos que llevaron al sujeto a asesinar a su madre, derivado de las investigaciones se supo que diariamente peleaba con la mujer en la vivienda en la que vivían con su hermano y su nieto, lugar al que se había mudado en medio de la pandemia desatada por el Covid-19.