POLÍTICA

Democracia tunecina se tambalea: Primer ministro aceptó su cese y el traspaso de poderes

El primer ministro aceptó su cese y el traspaso pacífico de poderes

MUNDO

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Agentes de Policía se enfrentaron con partidarios, mientras intentaban llegar al edificio del Parlamento.

La  democracia en Túnez se enfrentaba ayer a su peor crisis en una década, luego de que el presidente Kais Saied destituyó al gobierno y suspendió el Parlamento con ayuda del Ejército, una medida denunciada como un golpe de Estado por los principales partidos, incluidos los islamistas.

La acción ocurrió, tras meses de bloqueo y disputas que enfrentaron al primer ministro Hichem Mechichi y a un Parlamento fragmentado, mientras Túnez se sumía en una crisis agravada por el COVID-19.

Ante esta situación, el premier Mechichi aseguró estar preparado para el traspaso "pacífico" de poderes, con el fin de evitar convertirse en un elemento "perturbador" que complique más la crisis.

Además, defendió haber tomado decisiones "impopulares, pero necesarias", debido a las limitadas capacidades del Estado y la situación de sus finanzas públicas en uno de los momentos más difíciles.

Mientras, la Policía intervino ayer para impedir choques ante el edificio del Parlamento entre legisladores del Partido Islamista Ennahdha y los manifestantes partidarios del Presidente. Ambos bandos gritaron y se arrojaron piedras.

Tras estos enfrentamientos, la Presidencia de la República anunció la destitución de Ibrahim Bartaji, ministro de Defensa, y de Hasna Ben Slimane, que era portavoz del gobierno, ministro de la Función Pública y ministro interino de Justicia.

Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, habló por teléfono con Saied, para instarlo a respetar la democracia.

"Alentó al Presidente a apegarse a los principios de democracia y DDHH", dijo un comunicado del Departamento de Estado.

AFP, EFE Y REUTERS

dza