Talibanes toman control de Afganistán y dejan al gobierno de Biden en una posición de doble filo

La decisión que tome Biden podría poner en riesgo el tratado de paz con el frente

Talibanes toman control de Afganistán y dejan al gobierno de Biden en una posición de doble filo
Foto: ASSOCIATED PRESS

La tensión entre el gobierno estadounidense y los talibanes continúa siendo tensa e incierta. Estos últimos llevan meses invadiendo ciudades clave de Afganistán. Mientras tanto, la administración de Biden debe decidir si sigue adelante con la retirada de sus tropas o si permanece para hacer frente a los rebeldes extremistas islámicos. 

En los últimos tres meses, los talibanes se apoderaron de más de 200 puestos de control del ejército. En Kunduz, han tomado bases militares y utilizaron pequeños aviones no tripulados armados para aterrorizar a las tropas afganas y en la localidad vecina de Pul-i-Khumri, tomaron el control de importantes autopistas y amenazan las principales vías de comunicación con Kabul, la capital del país. 

El pasado jueves 18 de febrero, los ministros de Defensa de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) recalcaron que mantendrán a los 12.000 militares provenientes de 38 países, los cuales están ahí para entrenar y dar apoyo al ejército afgano. 

Entre ellos, se encuentran 2.500 miembros del ejército estadounidense, los cuales deberían retirarse del lugar antes del 1 de mayo, lo que se determinó en un acuerdo firmado el año pasado por la administración de Trump. Sin embargo, la ofensiva de los talibanes pone en un aprieto político al gobierno de Biden

Foto: EFE

Si se cumple con el tratado, las fuerzas de seguridad de Afganistán podrían verse superadas por la fuerza de los rebeldes extremistas islámicos, lo que permitiría que éstas tomen el control de ciudades importantes como Kandahar. Además, las fuerzas de otros países quedarían vulnerables. 

En cambio, si las tropas estadounidenses permanecen en el país Asia del Sur después de la fecha establecida, los talibanes pueden considerar como nulo el acuerdo de paz firmado en 2020, lo que podría dar paso a nuevos ataques contra las tropas estadounidenses y de la OTAN. En consecuencia, Estados Unidos podría inclinarse hacia la posibilidad de una guerra para defender a las fuerzas afganas. 

DFC


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