Quién es Julian Assange y por qué su caso es una amenaza para el periodismo de investigación

Luego de que las autoridades de Reino Unido negaran la extradición de Julian Assange, fundador de Wikileaks, su caso se ha reavivado

Quién es Julian Assange y por qué su caso es una amenaza para el periodismo de investigación
Julian Assange es un programador, periodista y activista de Internet australiano. Foto: Reuters

Julian Assange es el fundador de la red WikiLeaks, y su caso fue conocido a nivel mundial luego de que ganó una batalla después de que una jueza británica se negara a extraditarlo a Estados Unidos, donde está siendo procesado por espionaje, pero en el país norteamericano analistas creen que su caso sigue siendo una amenaza para la libertad de prensa.

El caso se ha reavivado luego de que la jueza Vanessa Baraitser rechazó el lunes la extradición del australiano de 49 años "por motivos de salud mental", citando riesgos de suicidio.

Pero rechazó los argumentos relacionados con la defensa de la libertad de expresión de Assange, que se arriesga a 175 años de prisión del otro lado del océano por haber difundido, desde 2010, más de 700 mil documentos clasificados sobre actividades militares y diplomáticas estadounidenses, especialmente en Irak y en Afganistán.

Su decisión, y la determinación de la justicia de Estados Unidos de apelar, dejó abierta la cuestión del uso en este caso de la Ley de Espionaje, una legislación aprobada en 1917 para evitar la filtración de información confidencial en tiempos de guerra. Una ley que ahora amenaza a los periodistas y su trabajo de fuentes, que en ocasiones implica la difusión de documentos clasificados como secreto de defensa.

¿Es o no espionaje?

Antes de Assange, un puñado de personas, incluido al menos un periodista, ya habían sido acusadas en virtud de esa ley por obtener y difundir información clasificada, pero los cargos acabaron siendo retirados.

Para Bruce Brown, director del Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa, la decisión de la jueza Baraitser es "profundamente preocupante".

"El mero hecho de publicar documentos secretos que el gobierno de Estados Unidos no quiere hacer públicos no es espionaje. La posición legal del gobierno en este asunto sigue siendo peligrosa para el principio fundamental de libertad de prensa", expresó Brown.

Servicio de inteligencia hostil

La publicación de los documentos de WikiLeaks en 2010 sacudió al gobierno de Estados Unidos, exponiendo las interioridades de sus operaciones militares y publicando intercambios diplomáticos poco halagadores.

La anterior administración del demócrata Barack Obama consideró llevar a Assange ante la justicia, pero acabó renunciando, al estimar que las demandas podrían interpretarse también como una amenaza a la prensa estadounidense y, por lo tanto, corrían el riesgo de fracasar.

 

Los abogados de WikiLeaks siempre han presentado a la organización como una compañía de prensa, pero en 2017 el gobierno del republicano Donald Trump rechazó este argumento tras una nueva publicación de documentos comprometedores para la CIA, que enfureció a su entonces jefe Mike Pompeo (ahora titular del Departamento de Estado).

"Es un servicio de inteligencia no estatal hostil", señaló entonces Pompeo sobre WikiLeaks.

En 2018, un gran jurado acusó a Julian Assange bajo el mayor secreto de conspiración criminal para llevar a cabo "piratería", una sentencia pasible de cinco años de prisión.

Un año después, el Departamento de Justicia reveló esta acusación secreta y la extendió a otros 17 cargos, 16 de los cuales se relacionan con la obtención y difusión de información clasificada, anunciando que buscaría la extradición. De conseguirlo, Assange sería juzgado en un tribunal de Virginia especializado en casos de espionaje.

Julian Assange y el periodismo de investigación

"El Departamento se toma en serio el papel de los periodistas en nuestra democracia, pero Julian Assange no es periodista", dijo John Demers, jefe de asuntos de seguridad nacional del Departamento de Justicia.

"Ningún periodista responsable publicaría a sabiendas los nombres de fuentes confidenciales en zonas de guerra, sabiendo que esto los expondría al mayor peligro", dijo.

Al considerar que el acuerdo de Julian Assange con grupos de hackers para la obtención de documentos reservados "le hizo ir más allá del rol vinculado al periodismo de investigación", la jueza británica pareció apoyar la posición de la justicia estadounidense. .

"El periodismo de investigación -incluida la investigación, el análisis y la publicación de documentos gubernamentales obtenidos a través de filtraciones, especialmente de aquellos que revelan abusos-, desempeña un papel vital para hacer que el gobierno de Estados Unidos rinda cuentas", agregó.

Con información de AFP


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