China explica el origen del COVID-19 con una teoría conspirativa que podría ser peligrosa

El gobierno de China sugiere que la pandemia podría no haberse originado en Wuhan, sino en Estados Unidos.

China explica el origen del COVID-19 con una teoría conspirativa que podría ser peligrosa

Ya pasó un año desde que Wuhan, la ciudad en China donde se detectó el primer caso de COVID-19, entró en estado de confinamiento. Al día de hoy, con millones de contagios, aún no está claro como se originó el virus, pero en el país asiático ya circulan teorías conspirativas que causan intriga en el resto del mundo. 

El gobierno de la nación de Oriente ha sido severamente criticado por las decisiones que se tomaron respecto a la pandemia de coronavirus, pues se cree que las autoridades debieron avisar sobre la emergencia sanitaria con una mayor anticipación. 

Pero ahora, son los propios funcionarios estatales de China, junto con los medios de comunicación, quienes cuestionan la seguridad de la vacuna contra el virus SARS-CoV-2 de la farmacéutica Pfizer y siembran dudas sobre la procedencia de la enfermedad. Algunos expertos sostienen que lo hacen para desviar los ataques en su contra. 

Cómo surgió el coronavirus, según China 

Una vocera del gobierno del régimen de Xi Jinping sugiere que el virus responsable de la pandemia podría haber salido de un laboratorio militar estadounidense. Incluso, Hua Chunying la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de aquel país le pidió a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que investigara sobre el laboratorio de armas biológicas que se ubica en Maryland. 

No obstante, no hay indicios o pruebas que sustenten las creencias de las autoridades de China. Fang Shimin, un escritor reconocido por desmentir falsas noticias científicas y quien es originario de aquel país (ahora habita en Estados Unidos), afirma que estas teorías conspirativas son un intento por desviar la atención de su población sobre la mala gestión del gobierno sobre la propagación de la enfermedad. 

Cabe destacar que esto ocurre poco después de la llegada de un equipo de la OMS a Wuhan para investigar los orígenes del SARS-CoV-2. 

El riesgo de las teorías conspirativas 

Desde el exterior, estas declaraciones pueden parecer absurdas, pero están surgiendo efecto en los habitantes de la nación oriental. Lamentablemente, las teorías conspirativas también tienen consecuencias: interfieren en la salud pública y pueden generar un rechazo hacia las vacunas, favoreciendo el avance de la pandemia. 

Por ende, es importante desmentirlas y regirse únicamente por datos sólidos. 


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