¿Cómo terminó el Penacho de Moctezuma en un Museo de Viena, Austria?

Nuestro país han tratado de recuperar esta pieza histórica, incluso presentó una petición ante las Naciones Unidas

¿Cómo terminó el Penacho de Moctezuma en un Museo de Viena, Austria?
Se cree que Cortés le envió la reliquia al rey Carlos I de España. Foto: Archivo/ Twitter @SofiGuadarramaC

El penacho de Moctezuma decorado con plumas de quetzal e incrustaciones de oro, plata y cobre, volvió a cobrar relevancia este lunes, luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha insistido al gobierno de Austria que dicha reliquia sea devuelto a nuestro país.

A través de redes sociales el primer mandatario dijo que le recomendó a su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller que insistiera con el tema durante su visita al territorio austríaco, cuestión que no es será fácil, pues el mismo presidente aseguró que recobrar el penacho es muy complicado, pero confía en que podrá conseguir avances.

Este hecho no es algo nuevo, pues diferentes gobiernos de nuestro país han tratado de recuperar esta pieza histórica, incluso presentó una petición ante las Naciones Unidas. Cabe mencionar que desde 1991, el Gobierno Mexicano le exigió a Austria que devolviera el penacho que conserva en el Museo de Etnología de Viena, pero no obtuvo respuesta.

Por lo que en 2011 ofreció  un intercambio temporal del penacho a cambio de la carroza dorada del emperador Maximiliano de Habsburgo que se encuentra en el Museo del Castillo de Chapultepec

¿Cómo terminó en Viena?

Se cree que Cortés le envió la reliquia al rey Carlos I de España; aunque no está claro cómo acabó en Austria. Una versión señala que el penacho fue trasladado en barco a España pero este fue asaltado por piratas. Lo que sí se sabe es que el rey era un miembro de la familia Habsburgo, proveniente de ese país y que permaneció 200 años en el Palacio de Ambras, en Innsbruck.

De acuerdo con expertos, para su elaboración se utilizaron 222 plumas de cuatro especies de aves: macho de cotinga azulejo, espátula plateada rosada, pájaro ardilla y quetzal. Las plumas se montaron sobre dos redes tejidas con fibras de maguey y algodón, que le daban la posibilidad de doblarse o enrollarse. 

Distintas teorías señalan que el penacho era utilizado en rituales religiosos, otras indican que perteneció al último emperador azteca y que él se lo regaló a Cortés y según la leyenda, el Penacho era propiedad de Moctezuma II Xocoyotzin, emperador azteca cuando Hernán Cortés llegó a México en 1519.

Sin embargo, algunos expertos austriacos dicen que la corona de plumas no pertenecía a Moctezuma, sino que era un adorno utilizado por los sacerdotes. La pieza apareció a finales del siglo XVI en la colección personal del archiduque Fernando de Tirol y ha permanecido en Austria desde entonces.

Lamentablemente, el penacho de Moctezuma no puede ser trasladado desde Austria hasta México, pues de acuerdo con los investigadores el penacho no puede ser movido vía aérea, marítima o terrestre, debido a que las vibraciones podrían causar daños graves e irreparables a sus materiales orgánicos.


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