LIBROS PARA NIÑOS

Libros para niños: 5 recomendaciones para aprender sobre emociones y sentimientos

La lectura es una gran herramienta para potenciar el desarrollo de los niños

Estos libros ayudarán a tus hijos a expresar sus sentimientos Foto: Especial
Escrito en ESTILO DE VIDA el

Los niños, como los adultos, experimentan una cantidad infinita de emociones a lo largo de su desarrollo y consolidación de identidad. La diferencia recae en que muchas veces no saben identificar qué es lo que están sintiendo ni cómo nombrarlo, por lo tanto, es difícil para ellos expresarse. 

Imaginemos que sentimos dolor en el estómago, pero no sabemos que el estómago se llama así ni conocemos la definición de dolor, ¿cómo lo expresaríamos? Probablemente llorando y señalando la parte afectada, pero ¿qué pasa cuando el dolor no es físico sino emocional? ¿cómo explicamos que sentimos envidia o desasosiego? 

Como adultos podemos dotar de herramientas valiosas a los niños para que realicen un proceso de autoconocimiento emocional sensible y efectivo que repercuta positivamente en su expresión y autocontrol. Hablemos con los más pequeños de casa sobre cómo controlar los celos, el enojo, la tristeza, etc., para que desarrollen mecanismos de expresión y liberación respetuosas con los que los rodean, así como consigo mismos. 

Una herramienta que nos ayuda de manera directa mientras fomentamos el gusto por la lectura, son los libros infantiles que les leemos o ponemos a su disposición. A través de la identificación con los personajes y las situaciones de los libros, los niños comprenden lo que están sintiendo y nombrarlo. Este proceso tiene dos vertientes: por un lado, se ven a sí mismos en los personajes del cuento y hay un autodescubrimiento de que lo que están experimentando es completamente normal, y, por otro, aprenden a identificar las emociones de los demás y a respetar los procesos de forma efectiva. 

El Heraldo Kids y Perla Moreno Torres, encargada de Atención a comunidades en situación de vulnerabilidad de IBBY México, te recomiendan 5 libros que hablan sobre emociones o situaciones comunes, en estas historias encontrarán una forma divertida de hacer ese reconocimiento emocional:

1. El monstruo de colores de Anna Llenas

A través del uso de colores, el monstruo que protagoniza esta historia trata de entender qué es lo que siente y cómo puede controlarlo. Este libro ayuda a los más pequeños a relacionar algo que conocen (los colores) con algo nuevo, de manera que hace más accesible este nuevo aprendizaje.

2. Monstruo triste, monstruo feliz de Anne Miranda y Ed Emberley

Otra manera de acercar a los niños a sus emociones es por medio del juego y en este libro podrán ver y jugar con unas coloridas máscaras que representan cada emoción.

3. Emocionario de Cristina Núñez Pereira y Rafael R. Valcárcel

Los diccionarios nos ayudan a enlistar y definir todo lo que existe, así que ¿por qué no habría uno sobre todo lo que podemos sentir? Con ilustraciones atractivas y, a veces, espeluznantes, este libro nos lleva de la mano para conocer qué emociones existen.

4. Vaya rabieta de Mireille d’ Allancé

La frustración es algo que todos hemos sentido y que a veces no sabemos cómo canalizar para expresarla de forma positiva y respetuosa. En esta historia conoceremos a Roberto y todo lo que le pasó en un día muy malo.

5. El libro de los sentimientos de Amanda McCardie

No todas nuestras emociones se originan por acciones propias, a veces tienen que ver con comportamientos que tienen los demás hacia nosotros o situaciones fuera de nuestro control. En este libro veremos a la familia de Cati y Sam sobrellevar lo que sucede en su día a día.

Recordemos que los niños están descubriendo el mundo al tiempo que se descubren a sí mismos, sus gustos y preferencias, por lo que es imprescindible que se vean representados en los productos culturales que consumen para así normalizar aquello que están viviendo o reconocer patrones negativos que están impactando su vida.

Hagamos todo lo que tengamos dentro de nuestras posibilidades para ayudar a los niños a desarrollar una inteligencia emocional saludable que les permita ser y estar en armonía con la sociedad que los rodea y de la cual son parte indispensable.