El Hotel Matilda celebra por novena ocasión su icónica “cena negra" en San Miguel de Allende

Por noveno año consecutivo, se celebró la “Cena Negra” en el restaurante Moxi de San Miguel de Allende.

El Hotel Matilda celebra por novena ocasión su icónica “cena negra" en San Miguel de Allende
Foto: Especial

Para ciertas culturas celebrar la muerte es algo extraño, pero para los mexicanos el Día de Muertos simboliza parte de nuestra historia y costumbres. Es un día que hemos celebrado desde hace siglos. El origen de esta fiesta típica se remonta a épocas precolombinas. México nos ha enseñado a lo largo de varios años que la celebración del 2 de noviembre se vive con orgullo en sus increíbles Pueblos Mágicos como lo es San Miguel de Allende.

Las calles empedradas las adornan de coloridos listines, flores, papel picado y ofrendas para venerar a los que ya no están entre nosotros. Bajo todas las reglas de seguridad y dejando su sana distancia, se llevó la emblemática cena negra en el restaurante Moxi, ubicado dentro del Hotel Matilda, donde cada pared y espacio está plasmado de arte y buen gusto.

Como cada año los asistentes empiezan a planear, desde meses antes su distinguida vestimenta y su maquillaje que hace alusión a la catrina mexicana para disfrutar de un verdadero espectáculo.

Socialites, amigos y empresarios disfrutaron de coctelera realizada con tequila de Casa Dragones, además disfrutaron del talento nato de las Chefs Gabriela Ruiz (del restaurante Carmela y Sal) y Fernanda Prado (de Cuina) quienes deleitaron a los invitados con sus creaciones culinarias que consistió en un menú de Brioche de calabaza asada con especias, atún con chicharrón y salsa de chile de árbol, Short Rib en salsa negra con tartar de aguacate y pimiento morrón, hongos au jus con queso ahumado y pan naan.

Además de la cena, esta ocasión el galerista Oscar Román realizó una muestra con piezas de arte contemporáneo e icónico del Día de Muertos, el cual estará exhibido por unos días en el hotel.

Para finalizar la chef Fernanda Prado preparo una pavlova  de azahar de naranja y miel en forma de pan de muerto para honrar a los seres queridos que han fallecido y también para quienes estuvieron presentes en esta noche llena de tradición y glamour. Después de la cena, los invitados pudieron disfrutar de COCO Zaragoza y de música en vivo. La decoración y los muebles del evento fueron por parte de Casa Armida y Namuh quienes estuvieron al tanto de cada detalle.

Por Isis Malherbe


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