Miguel Herrán es reconocido por sus trabajos en La Casa de Papel y en Élite, entre otros, donde interpretó a Rio y a Christian Expósito, respectivamente, aunque este segundo si bien tenía la idea de ser un personaje protagónico, tuvo una fugaz salida por que los rodajes entre ambas series de Netflix se superponían y tuvo que elegir donde permanecer hasta el final.

Miguel Herrán, se formó, estudio y creció en Madrid, pero nació en la zona de Fuengirola, Málaga, la cual abandono con tres meses para irse a la capital española. En cuanto a su núcleo familiar, el mismo actor ha manifestado que todo lo que es se lo debe a la figura de su madre, ya que no sabe que es de la vida de su padre, al cual no le tiene rencor.
Herrán, cuenta con un premio Goya y un apellido mundialmente conocido. Todo esto a los 25 años, que lo hacen disfrutar de su fama y gozar del reconocimiento público gracias a trabajos como el que realizó para La Casa de Papel o también en películas donde fue Darío en A Cambio de Nada. Justamente fue ese papel el que le dio la nominación y luego premiación en los Goya del año 2016.

Miguel Ángel García de la Herrán, como es su nombre real, adoptó un perfil bajo para las cámaras y las entrevistas, por lo que conocer de su vida en profundidad es difícil, pero lo que deja ver en sus redes sociales, hablan mucho de él. Hace un tiempo, Instagram le dedicó un mensaje a su madre prometiendo siempre cuidarla: “como tú me has cuidado a mí y como nunca nos ha cuidado padre”, escribió haciendo mención a la inexistente figura paterna, de la cual alguna vez dejo una frase llamativa: “No se puede odiar a un desconocido”.
En otras manifestaciones Herrán contó más sobre su papa: “Mi padre jamás estuvo. No sé ni cómo es físicamente”, expresó antes de decir que entre los pocos recuerdos que guarda de él se encuentra el de un bofetón.