LEONORA CARRINGTON

Esta fue la terrible terapia a las que fue sometida Leonora Carrington durante su juventud

La máxima exponente del surrealismo logró escapar a México luego de que sus padres buscarán internarse por segunda ocasión en un hospital psiquiátrico, en nuestro país encuentra la libertad y logra su madurez como artista

CULTURA

·
Leonora no solo se destacó en la pintura, sino que también escribía, esculpía y trabajaba con grabados y textiles. FOTO: ESPECIAL

Con tan solo 25 años y a punto de ser recluida por sus padres por segunda ocasión en un  hospital psiquiátrico, Leonora Carrington logró recuperar un poco de cordura e ingeniárselas para con la ayuda de Renato Leduc, quien era cónsul de Portugal en nuestro país, llegar a México  donde gozó de “inmunidad diplomática”.

Así la artista plástica inglesa, considerada como una de las máximas exponentes del surrealismo, segunda hija y única mujer de una familia inglesa poderosa, marcó su futuro revelándose para ir en busca de sus sueños.

Soñadora nata y poseedora de una capacidad única para mezclar los suelos con la realidad, los padres de Leonora la internan en un colegio de religiosas asustados por su forma de ser pues incluso se sabe que ella afirmaba ser un caballo.

Internada en el colegio religioso, desde los 8 años su talento y genialidad se manifestaron tras dominar el inglés y el francés, así como toca el piano a tan corta edad por lo que las religiosas buscaron encauzar hacia la música.

Sin embargo, Leonora nuevamente rebelde y mostrando lo surrealista que vivía dentro de ella consigue una sierra de la que saca sonidos lamentables; “Es mi violín”, decía, lo que le valió para ser expulsada, historia que llegó a repetirse en dos colegios más de religiosas.

¿A qué terapias fue sometida Leonora Carrington?

Luego de que la surrealista fuera expulsada de los colegios religiosos sus padre intentó “corregirla”, logrando únicamente que la artista le tuviera miedo, sin embargo, la joven artista nunca abandonó su deseo de ser pintora por lo que con dudas su padre la apoyan para  estudiar artes plásticas en el Chelsea School of Art (Londres), y en Amedee Ozenfant (París).

Es aquí donde conoce a Max Ernst, con quien vive un romance tortuoso al ella tener 20 años y él 47 y una esposa, por lo que su romance termina con la artista sufriendo un brote de locura manifestando paranoia y agresividad, mientras que Ernst atrapado por los nazis al ser considerado enemigo.

Con el poder que gozaban sus padres logran internar a Leonora en un hospital psiquiátrico donde es sometida a 3 terapias de choque con Cardiazol, tratamiento que produce convulsiones y donde sufrió de tal maltrato que dejó huellas imborrables en su historia emocional.

Las obras de la artista pueden encontrarse en varios rincones de la Ciudad de México. FOTO: ESPECIAL

¿Qué es la terapia de choque con Cardiazol?

Cabe señalar que  la terapia de choque con Cardiazol, consistía en la inyección de un derivado del alcanfor, cuyo fin era provocar convulsiones, mismas que se manifestaban una hora después de la inyección. 

Este tipo de terapias fueron las precursoras de las terapia electroconvulsiva o TEC, las cuales se siguen utilizando en forma importante en la mayoría de los hospitales psiquiátricos de México y el mundo.

El resurgir en México

Recuperando algo de cordura y ayudada por  Renato Leduc, quien era cónsul de Portugal en nuestro país, Leonora logra escapar a México donde se da el resurgir de la artista, justamente en México encuentra la libertad y logra el éxito como artista hasta ser considerada como la máxima exponente del surrealismo.

También en México se convierte en madre y junto al fotógrafo húngaro Emérico Weisz, procrea dos hijos, finalmente muere un 25 de mayo a los 94 años  a consecuencia de una neumonía.

SSB