Querétaro, estado Patrimonio Mundial

La entidad ha sido un referente en cuanto a la conservación y manejo de sus bienes culturales, reflejo del trabajo conjunto

Querétaro, estado Patrimonio Mundial
MISIÓN DE SANTIAGO DE JALPAN. Foto: cortesía Secretaría de Cultura de Querétaro

Querétaro es el cruce de los caminos de la historia de México, ha sido escenario de pasajes definitivos para el rumbo de la nación: fue el crisol donde se forjó el movimiento independentista a partir de la más importante conspiración contra la Corona Española, en los primeros años del siglo XIX; en 1848, se discutió ahí el Tratado de Paz con Estados Unidos; Querétaro significó el fin del Segundo Imperio y el Triunfo de la República en 1867 y fue la sede del Congreso Constituyente de 1916-1917, donde el Presidente Venustiano Carranza promulgó la Carta Magna que hoy, más de 100 años después, aún nos rige.

En el tema de patrimonio cultural, Querétaro ha sido un referente nacional con respecto a su conservación y manejo, reflejo del trabajo realizado a lo largo de más de cinco lustros por decenas de personas con el esfuerzo conjunto de los organismos públicos, las comunidades y los especialistas, con un sello orgullosamente local.

Querétaro cuenta con tres bienes culturales inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO):

Zona de Monumentos Históricos de Querétaro (1996). La ciudad colonial ofrece la singularidad de haber conservado su núcleo indígena primigenio de calles serpenteantes, junto con los barrios trazados con arreglo a un plan geométrico por los españoles.

Misiones franciscanas en la Sierra Gorda de Querétaro (2003). Las iglesias franciscanas de este sitio fueron edificadas a mediados del siglo XVIII, sus fachadas ricamente ornamentadas ofrecen un interés particular porque son un ejemplo de la labor creadora conjunta de los indios y los misioneros.

Camino Real de Tierra Adentro (2010). También conocido por el nombre de “Camino de la Plata”, fue utilizado entre los siglos XVI y XIX; este camino servía para transportar la plata extraída de las minas de Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí, así como el mercurio importado de Europa.

Además, cuenta con un elemento inscrito en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad declarado por la UNESCO:

• Lugares de memoria y tradiciones vivas de los pueblos otomí-chichimecas de Tolimán: La Peña de Bernal, guardián de un territorio sagrado (2009).

El pueblo otomí-chichimeca, asentado en la zona semidesértica de Querétaro, conserva un conjunto de tradiciones que son testimonio de su relación excepcional con la topografía y el medio ambiente.

Se tienen planes de manejo o de salvaguardia de estos sitios, elaborados conjuntamente con representantes de la sociedad civil, lo que permite contar con una visión integral de protección y conservación de los valores que llevaron a estos sitios a ser declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad. Por todo lo anterior, Querétaro es orgullo de México.

Por Paulina Aguado Romero

avh


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