Presencia y ausencia. Felguérez en Zacatecas

Cada 12 de diciembre, el artista llegaba al museo que lleva su nombre y cumplía un ritual afectivo

Presencia y ausencia. Felguérez en Zacatecas
OFERTA. Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez de Zacatecas. Cortesía MAAMF.

Manuel Felguérez es un zacatecano universal. Artista nacido en 1928 en la Hacienda de San Agustín del Vergel, en el municipio de Valparaíso. Pese haber emigrado muy joven, Felguérez nunca dejó de visitar Zacatecas con frecuencia. A lo largo de su vida, su presencia fue constante: ya fuera para saludar a los afectos o inaugurar las exposiciones temporales en el Museo de Arte Abstracto que lleva su nombre.

Le gustaba recorrer el centro histórico, tomar un café o comer en establecimientos típicos de la capital zacatecana. En los últimos años de su vida sus visitas a la bizarra capital generaban mayor revuelo; decenas de personas buscaban por todos los medios saber cuándo sería su próxima visita, buscaban desde asesorías estéticas hasta selfies, pasando por entrevistas o autógrafos.

Siempre atento, colaboraba con cuanta propuesta le hacían, lo que generaba cierta incomodidad, sobre todo cuando había actos protocolarios o estaba por iniciar alguna presentación; de repente el maestro ya no estaba a la vista, se había fundido entre el público atendiendo alguna petición.

Le gustaba pasar su cumpleaños en el museo. Cada 12 de diciembre, acompañado por su inseparable esposa Meche Oteyza, celebraba una especie de ritual que comprendía en otorgar una serie de entrevistas, charlas con artistas locales, la inauguración de exposiciones temporales, recorridos por su museo y convivencia con los múltiples asistentes.

FACHADA PRINCIPAL. Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez. Cortesía MAAMF

Al día siguiente, se reunía con todo el personal del museo, tanto con intendentes, custodios, vigilantes, y con el personal administrativo y funcionarios. Aunque el cumpleaños era de Manuel Felguérez, los obsequios los daba él a todos y cada uno de los trabajadores, a quienes reconocía como los verdaderos responsables de que su obra se conserve en perfectas condiciones, sobre todo disponibles para la apreciación del público. La breve y sustantiva reunión que iniciaba como fiesta de cumpleaños, pronto se transformaba en festejo de fin de año, ahí agradecía a sus colaboradores por los logros obtenidos y platicaba sobre sus próximos proyectos.

Recientemente realizó una nueva exposición que fue expuesta en Ciudad de México. Estará unos meses en Puebla, para finalmente, instalarse en el Museo de Arte Abstracto donde deberá permanecer de manera definitiva, gracias a su amor por Zacatecas.

Desde su muerte, sentimos un vacío, no solo porque el maestro ya no está físicamente, sino porque la pandemia y sus consecuencias han impedido dedicar un acto solemne al que puedan asistir sus familiares, amigos y los jóvenes artistas que lo seguían y a quienes siempre dedicó esfuerzos significativos. Un evento trascendente para completar el ciclo de una vida y una obra.

Zacatecas y el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez esperan el contexto adecuado para recibir sus restos, cuando haya condiciones propicias para reencontrarse con toda la comunidad que solía acompañarlo y habrá de recibirlo –esta vez– para quedarse siempre.

Por Alfonso Vázquez


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