PANORAMA SOCIAL

Una sociedad patriarcal

Vivimos en un mundo donde todavía hace falta una enorme equidad de género. es hora de cambiar esto

TENDENCIAS

·
Durante décadas se ha luchado para igualar los derechos de hombres y mujeres. Sobre todo en el área laboral, al buscar un salario equitativo. Foto: Captura

El caso #FreeBritney me dejó helada. Vi el documental Britney Vs. Spears, de Netflix, en donde se prueba cómo por 13 años el padre de la cantante la ha tenido en un régimen de semiesclavitud, bajo el cual se beneficiaba  económicamente del trabajo que la obligaba a hacer y que le anulaba su libertad. ¡En pleno siglo XXI! En EU, en donde se supone que la igualdad de género es la neta. Me parece increíble que un juez pueda quitarte las ganancias del sudor de tu trabajo y tu libertad como persona.

El tema me molesta obviamente por ser mujer, por tener tres hijas y por las injusticias que he vivido, sobre todo en mi vida personal, al ser la única mujer en mi familia de origen.

Por si crees que estás absuelta de pasar por esto, te invito a que primero leas lo que significa vivir en una sociedad en donde reina el patriarcado:

  1. Mujeres explotadas en el trabajo, con sueldos menores que los hombres, o condiciones  diferentes.
  2. El trabajo en casa es visto como el eje de producción de la mujer, en donde el hombre se beneficia y el cuidado de los hijos recae en ella.
  3. Cultura, la sociedad espera diferentes comportamientos de cada sexo, roles asignados por género.
  4. Sexual, sigue existiendo una doble moral en donde se condena a la mujer que es sexualmente activa mientras al hombre se le celebra.
  5. Violencia, se usa como un medio para controlar y reprimirlas.
  6.  El Estado, el cual es patriarcal, aunque hayan esfuerzos por colocar a mujeres en puestos de poder, la mayoría son hombre, y todavía las leyes los favorecen en su mayoría.

Seguramente has sido presa de una o varias. Mis preguntas son: ¿Hasta cuándo vamos a pensar que calladitas nos vemos más bonitas? ¿hasta cuándo nos va a seguir importando más lo que piensen los demás ?

Un primer paso es entender el mundo de una forma diferente y saber que no es un capricho querer los mismos derechos que los hombres, es un derecho, y que luchar por ello no te hace mal agradecida, hija de tu…, perra, ca… nija, o todos esos adjetivos calificativos. Eso sólo te hace ser una mujer que sabe lo que vale. Un segundo es hermanarte con otras, celebrar sus triunfos, acompañarlas en sus caminos y no ser sólo una espectadora. Aprender a meterte en lo que no te importa.

Como bien decía Elie Wizel, sobreviviente del Holocausto:  “Lo que más afecta a la víctima no es la crueldad del opresor, sino el silencio del espectador”.  No seamos espectadores nunca más, en nada.

  • Durante décadas se ha luchado para igualar los derechos de hombres y mujeres. Sobre todo en el área laboral, al buscar un salario equitativo.

Por Brenda Jaet

PAL