DE LEYENDA

Dos caras de una moneda

El pasado 13 de febrero de 2022 se jugó el Super Bowl LVI entre los Carneros y los Bengalíes

OPINIÓN

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Gustavo Meouchi / De Leyenda / Opinión El Heraldo de México

Era una combinación inédita. Quien diga que al inicio de la temporada regular previó ese encuentro debe alinear de inmediato su vida profesional a la de su talento de adivino; más cuando en el camino se quedaron los Bills de Búfalo, los Jefes de Kansas City, los Bucaneros de Tampa Bay y los Empacadores de Green Bay, que habían iniciado la carrera como favoritos.

Ser equipos que vienen de procesos de reconstrucción es casi todo lo que ambos tienen en común. Una de las imágenes que tengo más grabadas del partido es justo la del lanzamiento de la moneda a cargo de Billie Jean King. De un lado el veterano Matthew Stafford, sólo, con el casco puesto. Del otro lado Joe Burrow con la cabeza descubierta, las manos en su peto y flanqueado por dos de sus compañeros. Dos actitudes opuestas: el veterano muy propio, los novatos desafiantes. Tenía que ser así; los Carneros, que habían estado en el SB hace apenas tres años, apostaron a que sólo necesitaban un par de piezas y lo lograron. Los Bengalíes venían arrastrando temporadas perdedoras, la reconstrucción de su equipo ha sido mucho más extensa y el resultado es, al menos, inesperado.

Cuando se lanzó la moneda pensé en lo diferentes que eran esas historias de éxito. La de Joe Burrow es la más sonada últimamente. Es su segunda temporada como profesional. Como colegial pasó por la estatal de Ohio, pero se fue a la de Luisiana al sentir que no tendría oportunidades de jugar. Ahí, el estadio ya tiene su nombre porque junto con Ja'Marr Chase lo ganaron todo.

Hoy, tras la gloria que da haber llegado al Super Bowl tan rápido, parece que el camino ha sido fácil, pero ni él ni su equipo han tenido siempre tanta suerte. Hace un tiempo Mino Raiola, el casi legendario agente de jugadores de futbol soccer, declaró que él siempre recomienda a sus clientes que elijan equipos donde los necesiten. Ir a un equipo grande y en un buen momento es una garantía de éxito, pero ayudar a un equipo con potencial a salir de un mal momento es el camino a ser leyenda. Es cierto que los Bengalíes tenían el pase directo con Burrow, pero hace dos años e, incluso, hace seis meses a casi nadie debía hacerle ilusión formar parte de una franquicia con temporadas tan malas.

El camino de Burrow no ha sido sencillo, apenas al inicio de la temporada debut se lastimó la rodilla y fue apartado de los campos. Su regreso este año se sentía dudoso e, inclusión, en su penúltima ofensiva del partido todos los fantasmas del pasado volvieron cuando de nuevo se dolió de la otra rodilla. Viéndolo ahí, tendido en el piso y luego cojeando al salir, nos recordó a todos lo violento que puede ser este deporte. Pero seguro Burrow y los Bengalíes seguirán escribiendo su historia y creo que llegarán muy lejos aún. Claro, si el equipo resuelve los graves problemas que tiene su línea ofensiva en brindarle protección a su quarterback.

Del otro lado tenemos a un Matt, de 34 años. Fue seleccionado con mucha ilusión por los Leones de Detroit en el 2009 y ocupó el puesto de mariscal de campo titular de inmediato. Su caso es complicado, tiene muchos logros individuales y ha hecho un gran trabajo a nivel personal, pero los Leones no han podido salir de una racha entre mediocre y mala que se ha prolongado demasiado.

Cuenta la leyenda que Matt fue fichado por los Carneros en un viaje a Los Cabos, en 2021. El equipo angelino cedió a su mariscal de campo, Jared Goff, e importantes selecciones colegiales, para hacerse con los servicios de Stafford. Con el éxito actual seguro se sienten recompensados, pero la actitud cautelosa del jugador a inicios del partido muestra, para mí, la precaución de quien ya antes se ha ilusionado anticipadamente y se ha llevado varios chascos.

En los más de 10 años en la liga, Stafford vio una y otra vez que su talento personal no le alcanzó para llegar lejos con su equipo. A nivel personal también sufrió el drama de que a su esposa le detectaran cáncer en el cerebelo. La pareja enfrentó hospitales, tratamientos, médicos, malas perspectivas de recuperación y todo el miedo y la angustia de no saber cómo acabarían las cosas. Al final, después de tener lo malo, seguramente fue muy significativo para el jugador alcanzar el máximo galardón de su deporte con su esposa y sus hijos en el estadio.

Los Carneros tienen varios retos importantes aún. Tienen que asentarse en su nueva ciudad y consolidar una afición que no los desprecia directamente, pero en muchas ocasiones se ha mostrado indiferente y distante hacia la franquicia. Hace apenas un mes, cuando jugaron en su estadio la final de la conferencia, la directiva del equipo tuvo que hacer un llamado a los angelinos para que no vendieran sus lugares a los aficionados de los 49s, y en realidad no tuvieron mucho éxito.

Pero ahora con un equipo ganador seguramente pronto se reconectaron con su afición y podrán tener éxitos más cálidos.

Considerado el desarrollo del partido y su resolución tan cerrada uno no puede dejar de preguntarse qué hubiera pasado si Burrow hubiera tenido solo un segundo más en la última jugada antes de ser abatido, y es que a veces, como Matt sabe muy bien, no solo basta el mérito, la suerte te tiene que acompañar también y la moneda tiene que caer de tu lado.

Faltan muchos meses para que la NFL regrese, muchas cosas ocurrirán esta temporada, pero las nuevas generaciones y algunos veteranos con fuerza renovada están empujando con mucha fuerza, así que estamos en el inicio de un ciclo importante que seguro será muy emocionante.

POR GUSTAVO MEOUCHI
COLABORADOR
@GUS23258924

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