Debates necesarios

Debemos entrar en una discusión mucho mayor respecto a la censura en las redes sociales

Debates necesarios
Adriana Sarur / La Encerrona / Opinión El Heraldo de México

Sabemos que la vida de las personas, de las sociedades y de las naciones cambió a raíz de la Revolución Industrial, la cual significó el proceso de transformación social, económico y tecnológico, iniciando a partir de la segunda mitad del siglo XVIII en el otrora Reino de la Gran Bretaña y, posteriormente, alcanzando todos los rincones del mundo (desarrollado). En nuestros días, la “segunda revolución industrial” es, sin lugar a dudas, la internet cotidiana y universal. Hoy no podríamos entender la vida sin el acceso al mundo digital.

En la actualidad hacemos todo vía internet: de manera abrupta y obligatoria, las clases dejaron atrás el espacio público y la convivencia presencial para dar paso a la enseñanza vía remota; el trabajo se realiza por medio de plataformas digitales y se envían toda clase de documentos por los mares de la web; la socialización con nuestras amistades o familiares ahora son posibles desde cualquier dispositivo móvil y en cualquier lugar; incluso, las compras de cualquier artículo se concretan por internet. Asimismo, la (sobre) información es inmediata y abundante, lo que también ha provocado la “viralización” de fake news; cualquier búsqueda, de datos, mascotas o incluso de personas, tiene mayor alcance gracias a las redes sociales.

En este sentido, aunado a la emergencia sanitaria, la clase política ha incursionado en sitios web y mayoritariamente en las redes, hoy las campañas políticas se harán por “aire”, como se le conoce a este método. Dentro del ámbito político-social hemos observado que, desde la llamada Primavera Árabe, las redes sociales han servido para lograr manifestaciones masivas para derrocar gobiernos y también para acceder al poder. La muestra más reciente fue la utilización que Trump le dio a sus redes sociales para incitar al odio y al sentido de robo y despojo de las elecciones y del poder, respectivamente, el pasado 6 de enero con la irrupción de sus fanáticos al Capitolio, dejando una persona fallecida y varios destrozos.

Ante estas situaciones, el debate alrededor del orbe acerca de qué se puede y qué no se puede hacer en las redes sociales, no se hizo esperar, ya que un día después de los desmanes en el Capitolio, Twitter decidió cerrar la cuenta de Trump aludiendo un uso indebido y violento de esta red social. Más allá de las opiniones personales acerca de si fue o no correcta esta decisión, debemos entrar en una discusión mucho mayor respecto a la censura en las redes. Regulación, veto, advertencias al lenguaje utilizado y a los mensajes; no viralización de contenidos violentos o falsos; muestras de contenido “revolucionario” o político. ¿Acaso esto se debe considerar censura? ¿Se atenta en contra de la libertad de expresión al regular estos rubros?

Así pues, también a nuestro país ha llegado esta controversia, y el senador Ricardo Monreal lo manifestó en un video en redes sociales desde la óptica puesta en los Derechos Humanos: “[...] la libertad de expresión en el ciberespacio debe ser tutelado para su ejercicio eficaz mediante principios establecidos en las leyes, no como obstáculo, sino como herramienta [...]”, comentó. Con esto abre “la ventana” de que el Estado sea el garante de la libertad de expresión y no Twitter, Facebook o YouTube. La adecuada regulación es necesaria para un mejor aprovechamiento y certidumbre. Veremos en qué terminan estos debates imprescindibles e impostergables.

POR ADRIANA SARUR
ADRIANASARUR@HOTMAIL.COM
@ASARUR

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