COLUMNA INVITADA

La resistencia conservadora del Edomex

La 4T se comenzaba a consolidar en el despectivamente llamado “laboratorio del priismo” y lo hacía de la forma más alentadora

OPINIÓN

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Daniel Serrano / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

El 20 de octubre se logró una modificación al Código Penal estatal para sancionar las llamadas terapias de conversión, pero el decreto no ha sido publicado

Hace unos meses celebrábamos que el camino a un régimen para la ampliación de mayores derechos había iniciado. La 4T se comenzaba a consolidar en el despectivamente llamado “laboratorio del priismo” y lo hacía de la forma más alentadora; la diputada Beatriz García Villegas de la mano de colectivos de la comunidad LGBTIQ+ lograron que se aprobaran sanciones para quienes sometieran a torturas a personas con una orientación sexual diversa.

¿Y esto por qué es un asunto de todas y todos? Porque el reconocimiento de los derechos de cualquier comunidad y las garantías de su protección por parte del estado no es en beneficio sólo de la comunidad de la que se trate, sino de la sociedad en general. Esa sociedad igualitaria por la que hemos luchado durante muchos años es a la que la legislatura le debe una disculpa.

Me explico. El 20 de octubre, los colectivos y la diputada Beatriz García lograron una modificación al Código Penal del Estado de México, particularmente al artículo 211 sexies, para prohibir y sancionar las llamadas terapias de conversión, que son torturas psicológicas y hasta físicas para “corregir” la orientación sexual de las personas. 

Hasta ahí todo bien. Pero el conservadurismo tiene sus mañas. Este decreto debió ser enviado al ejecutivo para su publicación en la gaceta de gobierno, sin embargo, el decreto NO HA SIDO PUBLICADO. Se ha intentado colocar la versión de que se trata de una artimaña del ejecutivo del estado (tampoco suena descabellado) pero no es así. Si estuviéramos ante ese supuesto, se trataría del uso de derecho de veto al que puede acceder el propio ejecutivo, pero ese plazo de 30 días naturales a partir de la recepción ya habría terminado.

La realidad es más ridícula que un “veto”, lo que sucede es que a alguien en la legislatura se le olvidó mandar este documento para su publicación. Y seguramente usted amable lector se preguntará de quién era esta responsabilidad, pues del secretario de Asuntos Parlamentarios que lleva trabajando en la legislatura mexiquense solamente 11 legislaturas (un novato, sarcasmo). Hace tiempo dije y ahora sostengo que la actual legislatura con mayoría de Morena y sus aliados estaba obligada a desmontar al aparato del viejo régimen en el poder legislativo, no pudieron o no quisieron, pero hoy se pagan las consecuencias de sostener al llamado “diputado 76” que sin que haya sido votado por nadie impone su voluntad. Sin embargo, el cambio no se detendrá y estoy seguro que colectivos y la diputada Beatriz García harán valer la voluntad de la ciudadanía. Al tiempo.

 

POR DANIEL SERRANO
*LIDERAZGO POLÍTICO DE IZQUIERDA EN EL EDOMEX

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