COLUMNA INVITADA

El punk de Angela Merkel

Es posible que no haya un personaje más importante en política en lo que corre del siglo, como lo es la aún primera ministra de Alemania, Angela Merkel

OPINIÓN

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Héctor Escalante / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

Es posible que no haya un personaje más importante en política en lo que corre del siglo que la aún primera ministra de Alemania, Angela Merkel. El próximo 8 de diciembre llegará el final de la era Merkel, no solo en Alemania, sino en el mundo. 16 años pasaron desde aquel noviembre de 2005.

Durante su evento de despedida hace unos días en Berlín, llamó la atención que musicalmente la acompañó el punk de Nina Hagen. Poco convencional que para conmemorar el final de una hora sea un genero contestatario y anárquico lo que se escuche, tan poco convencional como el carisma y fuerza que siempre han convivido alrededor de Angela Merkel.

5 mil 860 días serán los que duren su periodo al frente de Alemania. Una era de un de un liderazgo reconocido en cada rincón de la Tierra. La primera mujer primer ministra de Alemania en la historia, un símbolo en el mundo. Nina Hegel es un símbolo también. Una mujer con su propia historia que contar, un emblema del punk. Sobreviviente de otra era, la de la resistencia a través de la música, cabeza de un género que protestó durante décadas. La figura punk constante de Alemania Occidental en la década de 1980.

Esas dos mujeres, líderes, imponentes, fuertes, símbolos se encontraron en un evento que, si bien es el homenaje y reconocimiento de lo que ha significado Angela Merkel para la historia universal, también es cierto que es un guiño de la propia canciller a la importancia de Hagen, de la juventud, de la música no tradicional. Cada movimiento es estratégico y sutil.

En una época en la que la música parece estar tan lejana de la historia, de la política, de un movimiento social que la lleve como estandarte. Nos topamos con un evento en el que las melodías que escoge la canciller para su salida representa mucho más que el simple gusto personal.

Cada movimiento de Angela Merkel tiene un propósito, llevar al punk a su despedida tiene un simbolismo. Pareciera una anécdota, pero no, no lo es. El punk es la representación más pura de la resistencia, de la contracultura, de lo no convencional, como ella misma lo fue.

Llega a su final una era fundamental, nadie escatima en halagos ni en reconocimiento sobre el liderazgo de Angela Merkel. El mundo será distinto sin aquellas imágenes de una mujer liderando a un grupo de hombres o de ella haciendo vida como cualquier ser humano, comprando vino en el supermercado o caminando con su esposo.

A unos días de dejar el cargo, nos quedamos con ese evento donde el punk de Nina Hagel la acompañó, porque no podía ser de otra manera. Su liderazgo fue fuera de serie, como lo es que su despedida se escuche punk. Así de única es Angela Merkel

POR HÉCTOR ESCALANTE

@HECTOR_ESCA

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