NOTAS SIN PAUTA

Pemex, las paradojas de la impunidad

En torno a Monclova, Coahuila, hay una vialidad que se extiende como ninguna, cercando la urbanización, y que lleva por nombre “Libramiento Carlos Salinas de Gortari”

OPINIÓN

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Arturo Rodríguez García / Notas sin Pauta / Opinión El Heraldo de México

En torno a Monclova, Coahuila, hay una vialidad que se extiende como ninguna, cercando la urbanización, y que lleva por nombre “Libramiento Carlos Salinas de Gortari”, un homenaje paradoja porque ese presidente de México, en 1991, fue quien decidió privatizar el motor económico de la región dejando en la calle a unos 10 mil trabajadores.

Beneficiarios de la medida fueron directamente Xavier Autrey Maza y Alonso Ancira Elizondo, este último, rostro visible de numerosas polémicas, conflictos empresariales, intrigas políticas y complicaciones con la ley… en el episodio más reciente la venta, presuntamente a sobreprecio, de Agronitrogenados.

La historia es por demás conocida: Alonso Ancira terminó siendo beneficiario de la privatización de Fertimex, una adquisición que favoreció de origen a la familia Montemayor Seguy en 1992, cuando el más destacado de ese clan, Rogelio, se preparaba para ser gobernador de Coahuila un año más tarde.

Luego, los Montemayor vendieron todo a AHMSA… Años más tarde, en 1999, apenas concluyó el cargo coahuilense, Rogelio asumió la dirección de Pemex para cerrar el sexenio de Ernesto Zedillo como tal, entregando la paraestatal a la administración foxista que, infructuosamente, lo persiguió.

Mientras tanto, Agronitrogenados quebró y paró en 1998. El saldo: cerca de 500 trabajadores en la calle. Con el antecedente de Jorge Díaz Serrano, director de Pemex que fue a prisión por corrupción en los años ochenta, el caso de Rogelio Montemayor parecía ser el manotazo presidencial del foxismo: una entrega de mil 200 millones de pesos al Sindicato Petrolero de Carlos Romero Deschamps, con el que se habría financiado la campaña del primer priísta derrotado en las presidenciales, Francisco Labastida Ochoa. Quedó exonerado y, desde que se aprobó la Reforma Energética de 2013-2014, está dedicado a impulsar el fracking.

A Montemayor lo sucedió en Pemex Raúl Muñoz Leos, quien ocupó el cargo de 2000 a 2004. En 2007, la Secretaría de la Función Pública calderonista, le acusaba un desfalco por más de mil 700 millones (500 millones más que a su antecesor) y fue a juicio por ello. Previo a eso, se había investigado a Luis Ramírez Corzo, quien sucedió a Muñoz Leos en el cargo, pero la SFP no le encontró responsabilidad.

El mismo calderonismo que lo acusó lo dejó impune pues, en 2010, el SAT declaró irrecuperable la multa que se le imponía por 865 millones y, finalmente, a punto de concluir el sexenio, en mayo de 2012, perdió el juicio y Muñoz Leos fue exonerado. En ese momento, el de la exoneración, era director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, sobre el que se abrieron diferentes casos y se mantiene abierta una línea de investigación en la Fiscalía General de la República, por otra variante del caso Odebrecht.

Terminó en noviembre de 2012 pasando la estafeta a Lozoya. Lozoya Austin readquirió Agronitrogenados, pura chatarra, valiosa sólo por su ubicación, bien inmueble sin capacidad de operar. Es Lozoya quien mencionó las probables implicaciones en aspectos de corrupción de sus sucesores, José Antonio González Anaya y Carlos Treviño, dichos que hasta ahora no se han acompañado de las pruebas que, como el de otros 17 nombres que mencionó en su denuncia de 2020, fueron el motivo de su prisión preventiva.

Paradójica es la vialidad dedicada a Carlos Salinas, aunque no más que el hecho de tantos escándalos de corrupción y tanta impunidad.

PD.- La CNDH acaba de señalar omisiones y contradicciones en el caso de Ernestina Asencio, la anciana indígena muerta en 2007 en medio de acusaciones sobre una ejecución extrajudicial a cargo de elementos del Ejército. En su momento, Felipe Calderón dijo que la mujer de zongolica murió de gastritis, un dicho desmentido desde aquel mismo año cuando la
periodista Regina Martínez publicó en Proceso las imágenes de la autopsia, exhibiendo el cráneo de la mujer colapsado. Regina fue asesinada el 28 de abril de 2012 y como el de Ernestina Asencio, el crimen permanece impune.

POR ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA

COLABORADOR HERALDO RADIO

@ARTURO_RDGZ

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