A FUEGO LENTO

Ebrard se va... rumbo al 2024

El canciller hace maletas para dejar la SRE e iniciar el próximo año un periplo por toda la República en busca de la candidatura presidencial

OPINIÓN

·
Alfredo González / A Fuego Lento / El Heraldo de México

Aún se desconoce la fecha exacta, pero a principios del próximo año, Marcelo Ebrard dejará la Secretaría de Relaciones Exteriores para recorrer el país y terminar de construir su candidatura rumbo a la sucesión presidencial de 2024.

Fue por acuerdo con el presidente López Obrador que el canciller decidió dar el paso, después de la gira que realizaron ambos por Estados Unidos, para sostener reuniones con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y el estadounidense, Joe Biden.

La única condición que le puso el primer mandatario fue materializar el Programa Sembrando Oportunidades en Honduras, surgido de un acuerdo con Biden, el cual esperan se concluya en enero de 2022. Hasta el momento se desconoce quién tomaría las riendas de la cancillería mexicana tras la salida de Ebrard.

Pero todo apunta a que podría ser alguien muy cercano a su equipo actual, como la subsecretaria Martha Delgado, responsable de operar la llegada de prácticamente todas las vacunas contra el COVID-19 a México, durante la pandemia.

La decisión de Marcelo, de dejar una importante cartera en el gobierno federal, obedece a que no se quiere quedar atrás en la carrera presidencial. Ya vio que sus dos más cercanos contendientes, Claudia Sheinbaum y Ricardo Monreal, no pierden la oportunidad de promocionarse, y él siente que es el más acotado de los tres, porque además de las encomiendas que le da el Presidente sólo aparece en temas relacionados con política exterior.

Una vez separado del cargo empezará a recorrer el país en un esquema que está por definir en cuanto a fechas y recursos económicos. Una fuente de Palacio Nacional me dijo que, cuando Marcelo le habló de esto, el Presidente le dijo que no le podía decir no a sus aspiraciones, que lo dejaría hacer lo que mejor creyera para él.

Nunca le dijo que no, a pesar de que todo mundo da por hecho que la favorita es la jefa de Gobierno. Esta vez, Marcelo Ebrard no piensa bajarse, como lo hizo en 2012, frente a López Obrador.

No se pondrá cera en los oídos, para dejar de escuchar a los sectores que lo impulsan, pero tampoco se dejará llevar por el canto de las sirenas, como no lo hizo en aquel año, según recordó el propio AMLO el pasado lunes.

Por lo que hace a los pendientes en la Cancillería, además del asunto de Honduras, el jefe del Ejecutivo pidió a Marcelo que lo apoye a encaminar todo para que, como jefe de Estado, pueda viajar a los países que ayudaron a México durante la pandemia.

Por esa razón no se descarta que el próximo año el Presidente viaje a China y Rusia, para reunirse con Xi Jinping y Vladimir Putin. Mientras eso ocurre, el todavía canciller hace maletas para decir “adiós” a la vida de las relaciones exteriores y decir: “Hola, a la campaña”.

•••

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “Adiós no significa siempre el final, a veces significa un nuevo comienzo”.

POR ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO
ALFREDO@ELHERALDODEMEXICO.COM
@ALFREDOLEZ

MAAZ