LA ENCERRONA

Biden, Trudeau y López Obrador

En Washington hacen los preparativos para la novena Cumbre de Líderes de América del Norte, las crisis provocada por el COVID-19 es prioridad

OPINIÓN

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Adriana Sarur / La Encerrona / Opinión El Heraldo de México

Epigrafe: “México y Canadá estamos juntos en el mundo y tenemos una visión compartida del desarrollo. Incluso, aunque no fuéramos vecinos, seríamos socios y amigos” Justin Trudeau

La última vez que los mandatarios de América del Norte se reunieron fue en 2016, cuando Donald Trump era inquilino de la Casa Blanca y Enrique Peña Nieto en Los Pinos. En esta ocasión el Primer Ministro canadiense sigue siendo Justin Trudeau, pero desde Palacio Nacional despacha Andrés Manuel López Obrador y el presidente Joseph Biden será el anfitrión en Washington de la novena Cumbre de Líderes de América del Norte (NALS, por sus siglas en inglés) el día de mañana. Han sido cinco años de cambios en el rumbo de estos países, de visión política, de prioridades, mismas que incluyen las crisis sanitaria y económica provocadas por la Covid-19.

En dicha Cumbre los temas a tratar, según el comunicado oficial por parte del gobierno estadounidense, serán “reafirmar sus fuertes lazos e integración y, al mismo tiempo, trazarán una nueva ruta de colaboración centrada en poner fin a la pandemia de COVID-19 y promover la seguridad sanitaria; en la competitividad y el crecimiento equitativo, con inclusión del cambio climático; y en una visión regional de la migración”; según el mandatario mexicano el encuentro tendrá que ser muy operativo y empujará que el gobierno de Estados Unidos acepte legalizar “entre 600 mil y 800 mil mexicanos y centroamericanos anualmente para un plan de trabajadores invitados”, al que comparó con el Programa Bracero de mediados del siglo XX, este será un desencuentro en la visiones.

Aunque las problemáticas de interés sean las mismas para estas tres naciones, economía, flujos migratorios y cambio climático, la pandemia ha hecho agregar el punto de la salud, así como enmarcarlos en una perspectiva post pandémica, pues, a manera de ejemplo, la migración se ha incrementado en Centroamérica y el Caribe debido a la emergencia económica, los flujos económicos tuvieron que entrar en recesión por el cierre de fronteras o el cambio climático se tendrá que explicar de manera distinta ya que en esta “nueva normalidad” la utilización de plásticos de un solo uso para proteger los alimentos se ha incrementado de manera considerable, aunado a los millones de cubrebocas empleados diariamente.

En la NALS también observaremos el “golpe de timón” por parte de los presidentes de Estados Unidos, pero sobre todo de AMLO, pues aquel discurso historicista que proclamó en julio del 2020 no tiene cabida en esta reunión, no solo por el cambio de partido e
interlocutor en la Casa Blanca, sino también porque México tendrá que exponer cómo va a colaborar con las naciones con la que comparte el subcontinente americano y no solo una lista de exigencias unilaterales. Por su parte, a Biden le interesa el fortalecimiento de la relación con Trudeau y reactivar el sector comercial en los 8,891 km de frontera, conocida como “la frontera no defendida más larga del mundo”.

Así, esperemos que esta primera reunión entre Biden, Trudeau y Amlo otorgue las respuestas que se necesitan para bienestar de las sociedades de las tres naciones, para la vasta comunidad mexicana residiendo en Estados Unidos y para las personas migrantes de todo el continente. Esperemos que los avances de esta reunión no se quede solo en los discursos vacíos y fotos que adornan los escritorios de algunos funcionarios y esta vez sí se vean implementadas las mejoras simétricas dentro de los tres países.

POR ADRIANA SARUR
ADRIANASARUR@HOTMAIL.COM
@ASARUR

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