ANECDOTARIO

"¿Qué diría Leonardo?"

Ha vivido 5 siglos y puede que sea la mujer más famosa en la historia. Quizá su nombre, Lisa Gherardini, no les suene de nada, pero si decimos La Gioconda o La Mona Lisa, se descifra la incógnita

OPINIÓN

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Atala Sarmiento / Anecdotario / Opinión El Heraldo de México

Cada día, 20 mil personas visitan La Sala de los Estados en el Museo del Louvre -París- para contemplar al cuadro más famoso del mundo creado por el florentino renacentista Leonardo da Vinci, cuya vida acaba de ser retratada en una serie de televisión.

La serie de 8 episodios narra parte de la vida del artista y científico desde el momento en que entra a estudiar artes plásticas con su maestro Andrea del Verrocchio. Aderezada con muchos elementos y personajes ficticios, la producción enfoca la atención en el lado más humano y vulnerable de Leonardo; no lo retrata mucho con esa imagen impetuosa, decidida y salera con la que lo hemos divinizado siempre.

En la producción en la que intervienen Italia, España, Francia, Alemania, Gran Bretaña y EEUU, se presenta el nacimiento de la gran obra maestra de Leonardo, esa que comenzó en 1503 y con la que cargó 16 años, hasta su muerte.

El cuadro fue un encargo que hizo un potentado mercader de seda llamado Francesco del Giocondo para que Leonardo retratara a su mujer, Lisa Gherardini. De allí que el nombre de la obra derivara en La Gioconda, o bien, La Mona Lisa. Mona es una abreviación del término Madonna con el que se identificaba a las damas de la nobleza en la Italia Medieval, por lo que la traducción literal significaría La Dama -o Señora- Lisa.

Poco se ve en la serie sobre la obsesión que significó para su autor esta obra, pero es bien sabida la obstinación de Leonardo por crear un retrato que pareciera que tenía vida propia. Después de muchos estudios y análisis se sabe que Leonardo utilizó una técnica parecida a la calca como primeros trazos en el lienzo para crearla, y que es probable que la obra haya cambiado varias veces; esto se sabe por unas marcas de carbón que han logrado descubrirse debajo del óleo.

Y sobre la enigmática personalidad de la modelo, hay quienes incluso han puesto en duda que se trate ciertamente de una mujer argumentando que en realidad es un auto retrato del autor en versión femenina. Otro de los mitos es su misteriosa sonrisa. Hay infinidad de teorías al respecto, alguna apunta a que Leonardo se inspiró en las esculturas griegas de mujeres porque consideraba que tenían la expresión perfecta.

Enfrente de La Gioconda, en el Louvre, se exhibe el monumental cuadro “Las Bodas de Caná” de Paolo Veronese, una obra de 10 por 7 metros que podría hacer parecer insignificante al cuadro de Leonardo. Todos ignoran la colosal pintura. En esa sala nadie aprecia el arte, ni miran al cuadro; solo quieren una selfie con la mujer más fotografiada del mundo: La inmortal Dama Lisa.

POR ATALA SARMIENTO
COLUMNAS.ESCENA@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@ATASARMI

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