La llave de la transparencia

No es un órgano dedicado a combatir de forma directa a la corrupción, pero sí es un ente que ayuda a prevenirla

La llave de la transparencia
Naldy Rodríguez/ Colaboradora/ Opinión El Heraldo de México

Con una experiencia de casi dos décadas en la tutela del acceso a la información en México, el INAI es un órgano que garantiza un derecho fundamental, y permite el acceso a otros derechos, reconocido en la Constitución de México. 

Es un órgano que nació de la sociedad, de una larga lucha que dieron periodistas, académicos y representantes de asociaciones, no del funcionariado, para que la información de las dependencias fuera de la ciudadanía, con un régimen mínimo de excepciones.

Efectivamente, el Instituto Nacional de Acceso a la Información no es un órgano dedicado a combatir de forma directa a la corrupción, pero sí es un ente que ayuda a prevenirla, y la transparencia es un mecanismo para evitar el mal uso de recursos públicos. Tiene una estrecha relación con la libertad de expresión, la preservación de la memoria histórica y la vida pública de México.

La atención de quejas por inconformidad con las respuestas no es la única tarea que tiene. El trabajo de capacitación y socialización, y el de verificación de portales institucionales para que tengan la información mínima, es grande. Además, vela por la protección de datos personales, derecho que vive un momento crucial en pandemia.

Abrir el debate sobre el INAI debe servir para revisar sus procedimientos y mejorarlos; para hacer más expedita la trasparencia con respuestas fast track y eliminar reservas de información, como dijo el Presidente; para examinar el presupuesto que tiene asignado, sus funciones, atribuciones, su organigrama, para que sean congruentes.

El marco jurídico también debe estar sujeto a revisión y es perfectible. Resulta necesario replantear si sus disposiciones alcanzan a garantizar el cumplimiento de resoluciones y si es suficiente el cuerpo normativo respecto a medidas de apremio y sanciones.

El análisis y la controversia deben ir más allá de los recursos. En el caso de los institutos locales, la mayoría tiene presupuestos reducidos y funciones que se incrementan con el desarrollo del marco jurídico en la materia.

Entre 2003 y 2011 nacieron los órganos garantes locales, con presupuestos raquíticos, que han ido en aumento. Sin embargo, continúan por debajo de otros organismos autónomos

Son instituciones jóvenes con potencial para convertirse en entes sólidos y representativos que defiendan derechos humanos fundamentales.

Lo que debe hacer el debate es fortalecer y mejorar el trabajo en estos órganos garantes. ¿Qué hay mejoras que hacer? Las hay, como en otras instituciones públicas. ¿Qué hay quienes han lucrado con la transparencia y otros que extorsionan con el acceso a la información?, es cierto; pero no se puede juzgar por la mala actuación de unos todo un andamiaje ciudadano e institucional. A ellos que se les responsabilice.

México requiere instituciones sólidas, confiables y comprometidas que permitan la revisión y fiscalización de los recursos públicos y del quehacer gubernamental. 

POR NALDY RODRÍGUEZ
*COMISIONADA PRESIDENTA DEL INSTITUTO VERACRUZANO DE ACCESO A LA INFORMACIÓN Y PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES


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