Covid-19, no hay misión cumplida

México tiene la letalidad por COVID-19 más alta del mundo: 9.8 por ciento

Covid-19, no hay misión cumplida
Alejandro Cacho / Touché / Opinión El Heraldo de México

No nos confundamos. Las vacunas que ya comenzaron a aplicarse en el mundo, y que este mes llegarán a México, no acabarán con la pandemia. Vacunarse no nos dará licencia para dejar de usar el cubrebocas, ni para regresar a los saludos de beso y abrazo. O a las fiestas y los antros. Tampoco permitirá relajar la higiene de manos, ni sustituirá a ninguna precaución contra los contagios.

La vacuna contra el coronavirus se desarrolló en un tiempo récord que no permitió realizar completos todos los protocolos científicos tan estrictos. En realidad sigue estando a prueba de alguna forma. Es un paso adelante, sin duda, pero sus resultados aún están por conocerse. Para empezar, no sabemos cuánto tiempo de inmunidad dará la vacuna.

El pronóstico para México sigue siendo reservado. El anuncio en la conferencia mañanera de Palacio Nacional no debe ser un distractor de los hechos irrefutables. Somos uno de los países que han manejado peor la pandemia, si no es que el peor de todos. Los resultados han sido desastrosos. Sí, ca-tas-tró-fi-cos, con todas sus letras. Y no lo digo yo, sino los números y las palabras del mismísimo responsable de contenerla: Hugo López-Gatell, quien aseguró que llegar a 60 mil muertos por covid19 será un escenario catastrófico y estamos a punto de llegar a 120 mil, el doble de defunciones.

La Ciudad de México vive una situación crítica. Esta semana alcanzó el mayor nivel de ocupación hospitalaria por COVID-19 en todo el país. Está ocupado el 75 por ciento de las camas de atención general y el 66 por ciento de camas para intubados. Claudia Sheinbaum, la jefa de gobierno, que contuvo durante varias semanas la decisión de regresar al semáforo epidemiológico rojo, ya traspasó esa decisión al subsecretario López-Gatell.

No sé si preocuparme o ponerme a llorar. Sheinbaum ha sido muy responsable en el manejo de la pandemia y el uso del subrebocas. Está claro que si la ciudad no ha regresado al semáforo rojo es porque el presidente López Obrador no ha querido. Las implicaciones económicas de esa decisión serían durísimas.

Sin embargo, no debemos olvidar que México tiene la letalidad por COVID-19 más alta del mundo: 9.8 por ciento. Es decir, de cada 100 enfermos de coronavirus mueren 10; en el resto del mundo, la letalidad es de 2.8 por ciento.

El Instituto de Métricas y Evaluación de la Universidad de Washington pronostica que para el 1 de abril de 2021, en México habrán muerto 161 mil 578 personas sin importar la rapidez de la vacunación. 

Ahora bien, si no tenemos quimioterapias suficientes para los enfermos de cáncer; si no hay vacunas para el sarampión o la influenza, ¿qué nos garantiza que sí habrá vacunas suficientes contra el coronavirus? México tendrá una disponibilidad limitada de vacunas. Se calcula que este mes lleguen 250 mil dosis que se aplicarán a 125 mil personas, dos aplicaciones por persona. Si la meta es inocular al 70 por ciento de los mexicanos, ¿cuándo tendremos 180 millones de dosis para proteger a 90 millones de mexicanos?

No hay ninguna misión cumplida. El uso correcto del cubrebocas seguirá siendo la mejor vacuna.

POR ALEJANDRO CACHO
CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM
@CACHOPERIODISTA


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