Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), calificó como una mala decisión la imposición de un arancel del 25% a las importaciones de automóviles por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la cual entrará en vigor el 2 de abril, porque, dijo, esta medida restringe el comercio en la industria automotriz.
En entrevista para el programa de “Sergio Sarmiento y Lupita Juárez”, de El Heraldo Radio, que se transmite mediante la señal de El Heraldo Media Group, Rosales Zárate aseguró que estos aranceles afectarán a los productores de vehículos, y particularmente a los consumidores estadounidenses. Añadió que en caso de persistir la imposición de los aranceles, en el mediano plazo, se generará una reducción de la economía estadounidense y de sus socios comerciales como México.
Estados Unidos es el segundo mercado más importante a nivel global de vehículos”, señaló el presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores.

Guillermo Rosales Zárate indicó que la respuesta del gobierno mexicano debe consistir en exigir el respeto a lo acordado en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), independientemente de las justificaciones del presidente de Donald Trump, quien invoca una ley de 1962, argumentando que esta tiene un rango superior que lo faculta a ir en contra de lo pactado en el tratado.
Debemos acudir a los instrumentos que el propio TMEC otorga para denunciar esta violación", puntualizó.
El presidente ejecutivo de la AMDA mencionó que México debe seguir buscando que todo vehículo que cumpla con la estricta regla de origen pueda ser comercializado interregionalmente sin el pago de aranceles y aquellos autos que quedaron igualmente protegidos con el TMEC, aún sin llegar al cumplimiento de la regla de origen donde las líneas de producción estuvieran establecidas previo a la firma del tratado, paguen el 2.5% de arancel.
Rosales Zárate dijo que, aunque la situación es complicada, desde un punto de vista económico, es poco probable que las decisiones tomadas por el presidente Donald Trump tengan un efecto positivo para la economía de estadounidense por lo que aún hay tiempo para que esta medida arancelaria sea revertida antes de que cause un impacto negativo significativo en todos los procesos de fabricación y distribución de vehículos, tanto en Estados Unidos como en sus socios comerciales como lo es México.