SON CASOS DISTINTOS

El caso Duarte y la detención del exfiscal de Chihuahua, son hechos separados, asegura Roberto Fierro

La investigación en contra del exgobernador no tiene ningún riesgo de perder sus sustento

NACIONAL

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El exfuncionario enfrentará un caso completamente distintoCréditos: Especial

Roberto Javier Fierro Duarte, fiscal general de Chihuahua, señaló en entrevista que el caso de la detención de Francisco "G", como cualquier otra investigación, se atiende de manera puntual y no se trata de una venganza. Asimismo, aseguró que los asuntos legales en contra del exgobernador César D. J. no corren ningún riesgo de “caerse”.

“Es una investigación en la que nos da vista la Comisión Nacional de Derechos Humanos, no se trata de una venganza, ni de revanchismo, ni persecución, es dar cumplimiento a lo establecido en la ley; nuestra misión es brindar justicia a quienes fueron víctimas de la comisión de un delito”, puntualizó el funcionario público.

Durante la audiencia de formulación de imputación en contra del exfiscal de Derechos Humanos, la agente del ministerio público dio lectura a lo relatado por una de las víctimas.

“Comencé a sentirme mareado, lloré sin poderme parar, no podía respirar, me dio taquicardia, sudaba intensamente pensé que me iba a dar un infarto, eso me puso más mal, y la verdad en esa ocasión fue la primera vez que pensé en suicidarme, aclaro y no solo esa ocasión pensé en quitarme la vida debido a la presión que ejercía en mi persona el Lic. González y otros Ministerios Públicos que me entrevistaron”.

Asimismo, otra testigo aseguró que los actos de tortura eran del conocimiento del exgobernador y exfiscal general. “El exgobernador Javier Corral y el exfiscal César Peniche sabían lo que pasaba, dando la complacencia para que realizarán conductas que a mi parecer es tortura, e incluso sé que, en muchas ocasiones, cuando revisaron mis declaraciones, daban instrucciones de que le cambiaran o agregaran algo”, señaló.

Otra de las víctimas de identidad reservada expresó lo siguiente: “Me decían que dijera la verdad que ellos querían, que yo era enemigo del estado… Y que era el estado contra mí y mi familia: Me seguían, me doblé, lloré, no me dieron ni agua y eran declaraciones largas”.

Esto ocurrió durante el quinquenio que encabezó el exgobernador panista, Javier Corral Jurado. En esta época se puso en marcha la denominada Operación Justicia para Chihuahua. Francisco G. A. fue designado fiscal encargado de indagar las violaciones a los derechos humanos, durante estas investigaciones.