TAMAULIPAS

Atienden sal en agua de Tampico

Sequía reduce nivel del líquido, pero no distribución. falla en dique que causa salinidad es responsabilidad federal; descartan riesgos

La disminución en los niveles hídricos complica actividades, como la pesca, en el sur de la entidad fronteriza. Foto: Especial
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La salinidad en el sistema lagunario y el temor a un desabasto de agua han provocado una “psicosis” entre la población de Tampico, Tamaulipas, que ha comenzado a hacer compras de pánico de botellones del líquido; hay quienes adquieren hasta 10 garrafones.

Juan Carlos Vargas Hernández, residente del sector Vicente Guerrero, desde ayer buscaba agua. Recorrió seis establecimientos y no había, y donde halló subieron el costo al doble: pasó de siete a 15 pesos por botellón. “Traje 10 botellones, por si se llega a escasear, porque esta salada”, dijo.

Las autoridades municipales han puntualizado que no hay escasez del líquido y que si algunas purificadoras pequeñas no tienen agua se debe a que, como llega con un poco más de sal y de minerales de lo normal, la concentración le puede afectar a sus máquinas y prefieren no ocuparlas.

El sistema lagunario tiene bajos niveles ante la sequía que se ha prolongado por más de seis meses y tiene un nivel de siete centímetros, lo que es histórico, sin embargo, señalan que esto no reduce la capacidad para distribuir el agua

Sobre el agua salada que ingresa por el Estero del Camalote y contamina las lagunas de agua dulce, la Comapa ZC ha precisado que las filtraciones en el dique se deben a que ha faltado inversión por parte de la Conagua, que es la responsable de reparar la estructura que tiene más de 30 años.

A pesar de que se han enviado solicitudes a la Federación para advertir del problema, hasta ahora no ha habido respuesta.

Puntualizaron que, a pesar del sabor, el agua no representa un peligro para la población. Del sistema lagunario dependen 773 mil usuarios de Tampico, Altamira y Madero.

La autoridad señaló que han hecho 12 reparaciones a lo largo de los 22 kilómetros del dique, con costales de arcilla y madera, como un remedio temporal, en lo que la Conagua cumple con una reparación definitiva, pero esperan que para junio esté resuelto el tema del sabor.

En Altamira, habitantes de las comunidades del río Tamesí denunciaron que el agua salada ha contaminado el sistema lagunario y provoca enfermedades, aunque no hay una confirmación oficial al respecto.

POR CARLOS JUÁREZ Y ANTONIO BAUTISTA

dza