Se adaptan a todo tipo de terreno: Estudiantes se preparan para el regreso a las aulas

Estudiantes de nivel básico y sus madres se preparan para volver a las aulas

Se adaptan a todo tipo de terreno: Estudiantes se preparan para el regreso a las aulas
Allan se conecta al wifi del Metro Pantitlán, bajo la supervisión de su madre. Foto: Cuartoscuro

En las inmediaciones del Metro Pantitlán, Allan, de nueve años, toma sus clases por videollamada. Se conecta a la red de wifi del Sistema de Transporte Público para proseguir con sus estudios.

Entre el ruido y el smog de camiones y combis de este paradero, Allan intenta concentrarse, ya que al menor movimiento pierde la atención de la clase.

“Al principio se conectaba en la combi, en el trayecto que hacíamos de la casa a Pantitlán, pero me salían caras las recargas al celular, después me di cuenta que podía conectarse al wifi del Metro, aunque la señal es inestable, sobre todo cuando llueve o cuando hay mucho viento”, explicó Verónica Sánchez, madre de Allan y quien se dedica a la venta de ropa para mujer, caretas y cubrebocas en un puesto improvisado. 

Consideró que regresar a clases presenciales el 7 de junio implicará un gasto innecesario, sin embargo, sabe que de esa forma es más fácil que su hijo aprenda y ponga mayor atención.

“Allan creció y ya no le queda el uniforme, hay que comprarle otro, además del material que nos vayan a pedir, mejor que regresen hasta el nuevo ciclo escolar. Sí tengo un poco de desconfianza, porque los niños en algún momento se quitarán la careta”, comentó.

Las adversidades para estudiar son similares para cientos de miles de niños que a causa de la pandemia han tenido que adaptarse a un espacio inadecuado para tomar sus clases.

Margarita Esquivel y Jazmín Flores trabajan en el Mercado de la Lagunilla vendiendo fruta y jugos. Cada una debe organizar su día para fungir como maestra, trabajadora y ama de casa.

“Venir al mercado con mi hija es complicado, veo que mi esposo necesita ayuda, me pongo a trabajar y descuido las clases de mi hija; a veces quiero tirar la toalla, pero no puedo dejar a mis hijos, deben seguir aprendiendo, por eso los mandaré a la escuela con todos los cuidados”, dijo Margarita.

Jazmín Flores, por su parte, no tiene otra opción que enviar a su hijo a tomar clases presenciales.

“Tratamos de conectarnos para que vaya al corriente en la escuela, pero no hay suficiente dinero para contratar internet, por eso sí mandaré a mi hijo a su plantel”, comentó.

Por Arturo Vega Vivanco

dza


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