RESTAURANTES

Abren 500 restaurantes en semáforo rojo

Se dicen agobiados por deudas y pagos pendientes

NACIONAL

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PASE USTED. El Sonora Grill de Reforma y avenida de la República desoyó el llamado sanitario. Foto: Guillermo O'GamCréditos: Foto: Guillermo O’Gam

Al menos 500 restaurantes de la Ciudad de México se sumaron a la campaña “O abrimos o morimos” y desafiaron ayer a las autoridades, con servicio de comida en sitio, a pesar del semáforo rojo por la pandemia, así como la advertencia de sanciones.

Deudas, la luz y créditos por pagar, y la planilla laboral que mantener son sólo algunas de las razones que los restauranteros y dueños de negocios de comida argumentaron para sacar mesas a las terrazas y abrir sus puertas, no sólo para servicio a domicilio o pickup, sino para atender a comensales in situ.

Con medidas sanitarias extremas, un aforo de 5 a 30 por ciento por ciento, incluso llenado de formatos y el código QR, los restauranteros se unieron al movimiento que busca lanzar un grito desesperado de auxilio ante las nulas ventas que han padecido por el COVID-19.

Sonora Grill atendió en cuatro de sus sucursales en la CDMX; también lo hicieron el Quebracho, Attenti, Papa Bill’s, además de cadenas como Toks, Maison Kayser, Garabatos y negocios independientes. Al movimiento se unieron 500 trabajadores del sector restaurantero del Estado de México, quienes pidieron que su actividad sea considerada como esencial en semáforo rojo.

“El hecho de cerrar casi nos deja en la calle porque casi no hay ventas. No siento que estemos haciendo política, sino queriendo trabajar”, dijo a El Heraldo de México, Sebastián Gotthelf, director de marca de Sonora Grill.

Pulcros, con mascarillas y caretas de acrílico, los meseros del restaurante Quebracho volvieron a tener movimiento en el sector. En la terraza que se ubica en Río Lerma, el restaurante de comida argentina llenó rápidamente las únicas tres mesas disponibles. Dentro hay dos mesas vacías, pues solamente recibirán a 48 de un aforo de 200 personas.

“Lo que le estamos diciendo al gobierno es que queremos una ruta de sobrevivencia porque hasta ahora lo único que nos ofrece es la muerte. Estamos en la crisis más grande del sector”, sostuvo Giulliano Lopresti, dueño de Quebracho.

Con un recibo de luz con 26 mil pesos por saldar, Alejandro García, administrativo del restaurante Papa Bill’s, también se sumó a la iniciativa y abrió un 30 por ciento de las mesas.

“El apoyo es que nos permitan simplemente trabajar”, aseveró.

El Fisher’s de Polanco recibió un apercibimiento de parte de la alcaldía Miguel Hidalgo. 

Los restauranteros afirmaron que acatarán las medidas, pero reabrirán todos los días.

 

'Habrá sanciones'

La víspera, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, llamó a los restauranteros a observar las medidas sanitarias, so pena de sanciones.

La mandataria recordó que no se trata de una política aislada, sino un acuerdo con las autoridades sanitarias a nivel nacional y las entidades para disminuir el número de hospitalizaciones.

Adelantó que no entrarán en confrontación, pues algunos dueños de restaurantes buscan politizar la pandemia.

 

Por Misael Zavala y Manuel Durán