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Feminicidio Diana Villafañez: Investigación mal armada desde inicio y omisiones de las autoridades; no hay justicia

Hace más de tres años que mataron a Diana Villafañez; su caso está estancado en la Fiscalía y la investigación vuelve a empezar desde cero por las omisiones de las autoridades

NACIONAL

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Diana fue asesinada hace más de tres años; no hay justicia.

El feminicidio de Diana Villafañez es uno de los miles aún impunes en México, uno de los muchos casos plagados de omisiones por parte de las autoridades. A más de tres años de su muerte, familiares de la víctima se encuentran con que la investigación estuvo mal armada desde un inicio, “no tiene pies ni cabeza” a pesar de las pruebas; todo por el mal trabajo de quienes han llevado el caso.

Diana Villafañez Santín, de 55 años, fue asesinada el 30 de julio de 2017. La estrangularon con un cinturón y la abatieron a golpes. Su cuerpo lo arrojaron, aún con el arma homicida atada al cuello, en una curva de la carretera México-Toluca, en la colonia Vista Hermosa, Cuajimalpa, Ciudad de México, y fue ingresada al Ministerio Público de la alcaldía en calidad de desconocida. 

Tres días después de su muerte, el hijo de Diana, Arturo Irabién, por fin localizó a su madre y reconoció el cuerpo que ya se encontraba en estado de descomposición; el Ministerio Público no refrigeró el cadáver por haber sido ingresado como desconocido y no le dio el tratamiento adecuado, denuncia su familiar.

Van más de tres años de la muerte de Diana y la investigación no avanza. Arturo se ha enfrentado con limitantes y negligencia por parte de las autoridades que llevan el caso, el cual ha pasado por cinco Ministerios Públicos y cinco policías de investigación. El feminicidio de su mamá fue incluido en una de las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX) y tras aquel momento, las omisiones y el mal trabajo salieron a relucir.

“La asesora jurídica me dijo: ‘Te voy a ser bien sincera, pero la verdad es que tu investigación no tiene para dónde… estuvo mal hecho desde el principio, se trabajó mal desde el principio y enderezar una carpeta mal hecha a estas alturas es muy difícil’”. 

Perdieron el arma homicida

A Arturo le mintieron. Le dijeron que el cinturón con el que estrangularon a su mamá se había mandado a investigar un año después de su muerte y no salió nada -es decir, no había rastros de huellas dactilares, muestras de ADN, sangre, entre otros, que diera pistas de su asesino

Su nueva asesora jurídica le comentó que las autoridades que anteriormente llevaban el caso no le dijeron la verdad ya que nunca mandaron el cinturón a investigar: el arma homicida fue empaquetada mal desde un inicio, se llenó de moho y está inservible.

“Es como si me dijeran que mataron a una mujer con una pistola y que la perdieron y todavía me contestan ‘¿sabes qué?, lo peor es que sí nos ha pasado’... Eso es la calidad de Fiscalía que tenemos, que pueden perder el arma homicida de la investigación”, denuncia Arturo.

Perder el arma homicida implica una oportunidad menos para lograr justicia en el feminicidio de Diana Villafañez. Por falta de cuidado e interés de las autoridades, el caso de la madre de Arturo perdió solidez y a la víctima indirecta se dio información falaz, llena de omisiones.

Más mentiras y una necropsia sin cuidado

Como parte de la recomendación que hizo la CDHCDMX, se revisó si la necropsia del cuerpo de Diana Villafañez se realizó correctamente, siguiendo los protocolos correspondientes de feminicidio y con perspectiva de género; no fue así.

La necropsia se realizó sin cuidado, sin perspectiva de género y sin seguir el procedimiento correspondiente. El perito responsable, Juan Carlos Ramírez Perez, firmó el expediente de Diana diciendo que él fue quien realizó la necropsia, pero fue su pasante quien la hizo, no él.

El médico forense no realizó la interpretación de los hallazgos obtenidos en la examinación ginecológica y proctológica, por lo que no se sabe si Diana fue abusada sexualmente y si hubo evidencia de tortura. Datos clave que facilitarían la búsqueda de justicia.

Escucha la historia de Diana

 

Entre las omisiones más graves del perito responsable están que no se tomó la temperatura corporal de Diana, no detalló la descripción de las lesiones externas, no tomó fotografías de las lesiones y no especificó si se hicieron antes o después de su muerte. No pesó ni examinó los órganos de la víctima; no realizó análisis del cuello dado que la mamá de Arturo fue estrangulada y no determinó la forma ni la hora de muerte, clave para reconstruir el caso y saber sobre sus últimos momentos en vida.

El médico forense no acudió a la escena del crimen, indispensable para realizar una inspección con los antecedentes necesarios. La grabación de la necropsia fue inmóvil y se realizó desde los pies de la víctima para ocultar lo que se omitió del procedimiento; no se hizo acercamiento de las lesiones ni hallazgos, y la grabación no tiene sonido.

En la recomendación de la CDHCDMX, la institución concluye que la necropsia no se encuentra debidamente sustentada tal como lo indica la Guía Técnica para la realización de necropsias en caso de feminicidio del INCIFO.

“Todo lo que hizo mal en su necropsia se traduce en que ahorita tenemos nada en la carpeta. Pudo haber mucho material con qué trabajar y no se hizo porque esta persona no le dio esa importancia”, denuncia Arturo Irabien.

El caso empieza desde cero

Cuando parecía que el caso de Diana Villafañez avanzaba con ayuda de la CDHCDMX y de altos mandos de la Fiscalía, su feminicidio se vuelve a estancar y empieza desde cero una vez más. Su investigación, así como la de muchas mujeres, se oxida y se queda varada en las pilas de papeles de los Ministerios Públicos. 

Un proyecto para visibilizar a los feminicidios

El proyecto “Nos quisieron enterrar, pero no sabían que éramos semillas” del colectivo Mal Hablada busca pintar 10 murales en el Valle de México con casos de feminicidio para visibilizar esta problemática a través del arte. El caso de Diana Villafañez fue el primero en ser pintado y su retrato se encuentra en la calle Cuauhtémoc esquina con Chiapas de la colonia Roma. 

Busca su trabajo a través de sus redes sociales y conoce el proyecto.