CINE DE ORO MEXICANO

Toshiro Mifune: El actor japonés que salvó al cine mexicano

El intérprete nacido llegó al país para convertirse en una estrella

ESPECTÁCULOS

·
El actor fue uno de los grandes de su época

"Ánimas Trujano" era un proyecto que Ismael Rodríguez estuvo a punto de no realizar, debido a que aunque contaba con el guión y el talento para hacerla, no tenía 

Originalmente este proyecto se pensó para Pedro Infante, pero para el año de 1961, cuando ya se empezaba a planificar la realización de la película, "El Ídolo de Guamúchil?" ya llevaba cuatro años muerto. 

Sin un protagonista adecuado, el director no quería continuar con este esfuerzo, ya que requería a alguien que pudiera encarnar con calidad a su protagonista. 

El hombre que vino de oriente

Toshiro Mifune nació en China, pero la mejor parte de su carrera la llevó a cabo en Japón, país del cual tenía la nacionalidad. Fue incluído en proyectos como "Los Siete Samuráis" o "Rashomon", dos clásicos de la industria realizados por el cineasta Akira Kurosawa

El intérprete fue convencido por Ismael Rodríguez para convertirse en el personaje principal de la cinta con la intención de además darle un impulso publicitario a este trabajo. 

El actor solamente cobró 10 mil dólares. FOTO: Especial

Hasta el momento, Mifune ya tenía más de 100 películas grabadas y era todo un profesional, al punto de que aunque no hablaba español, se aprendió todos sus diálogos dentro de la cinta. 

Esto no sirvió para que se conservara su voz en la película, debido a que por su pronunciación se pidió al actor Narciso Busquets que doblara todos los diálogos del intérprete en la cinta. 

¿Por qué salvó al cine mexicano?

La industria cinematográfica nacional estaba en franca decadencia, debido a que tras la muerte de Pedro Infante se habían hecho muchas cintas de comedias rancheras, que si bien hoy son clásicos nacionales, durante su tiempo eran vistas como un género sobreexplotado que comenzaba a aburrir al público. 

A esto se suma que Estados Unidos dejó de invertir en México para para potenciar la tecnología en su propia industria, mientras que en Francia relucían cintas que dejaban de lado la censura y trataban temas más crudos. Por si fuera poco, la producción en México comenzó a ser sindicalizada al punto de que nadie fuera del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica (STPC) podía surgir desde cero. 

Fue en este contexto que el trabajo de Mifune en "Ánimas Trujano", así como su relevancia internacional resaltó al punto de que la cinta se convirtió en la segunda en ser nominada a los premios Óscar y al Globo de Oro en 1962. Esto le dio un nuevo impulso a la industria nacional.

Por esta labor, Mifune cobró solamente 10 mil dólares, una cantidad mucho menor a lo que ya cobraba en aquel entonces, pero se dijo feliz de participar en el proyecto, debido a que quería quitarse la espinita de actuar en México y el guión de Rodríguez le atrajo sobremanera. 

Se dice que Toshiro salvó al cine mexicano, debido a que gracias a su interpretación los inversores volvieron a ver a México con buenos ojos, ya que se llevaron a cabo proyectos como "La vida inútil de Pito Pérez", "Mecánica nacional", "Jalisco nunca pierde", que antecedieron al declive de la industria nacional provocado por las comedias picantes, mejor conocidas como cine de ficheras.