Ahorrar: La regla de los 30 días que te permitirá lograrlo sin esfuerzo

Una acción sencilla, pero con muchas satisfacciones después de un mes

Ahorrar: La regla de los 30 días que te permitirá lograrlo sin esfuerzo
La Regla de los 30 días puede dejar grandes satisfacciones a largo plazo. Foto: @jayicastor

Tanto las autoridades como algunas instituciones siempre le han recomendado a las personas hacerse el hábito del ahorro, ya sea para estar preparados ante un imprevisto o para realizar inversiones que lo multipliquen y mejoren su calidad de vida. Sin embargo, parece que esto lo hacen sólo unos cuantos.

Cabe destacar que con el problema de la pandemia este acto resulta imposible para la mayoría de las familias en México y el mundo, pues tras el brote del COVID-19 también se desató una crisis económica tras el cierre temporal de negocios y empresas para evitar contagios.

A pesar de esto, sí se puede hacer un guardadito con algunas reglas, como la conocida como Regla de los 30 días, la cual permite que esto sea posible sin mayor esfuerzo.

¿En qué consiste la Regla de los 30 días?

Si tu deseo es juntar dinero y no sabes cómo porque los gastos te están dejando prácticamente desplumado, puede probar esta regla que puede resultar ser toda una joya para tu bolsillo.

Contrario a lo que se pueda pensar, esto no consiste en depositar un peso en un frasco al día. El truco consiste en analizar las compras que piensas hacer y realizar un análisis sobre si realmente te es necesario el articulo o puede vivir sin él.

Lo que tienes que hacer después es simular que lo adquiriste y guardar ese monto. Asimismo, debes anotar la fecha y el producto. Debes repetir el proceso con cada objeto o servicio que deseas.

Una vez que pasaron los 30 días analiza la lista de productos y vuelve a pensar si los necesitas. Si la respuesta es sí, puedes adquirirlo, si es negativa, estaremos hablando de un ahorro real.

Aunque parece una acción sencilla, al final te dejará grandes satisfacciones y si lo conviertes en un hábito te sorprenderás en un año, cuando revises debajo del colchón o tu cuenta de ahorros.


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