ARTE

Arte Emergente, Alejandra Varela Perera, Ciudad de México, 1995

Su obra pictórica está inspirada en historias de su vida cotidiana y su imaginario

ALEJANDRA VARELA PERERA. “La bruja del trópico”, 2021. Técnica mixta. Cortesía de la artista.
Escrito en CULTURA el

Estudió Pintura y Artes Visuales en la Academia NABA (Nueva Academia de Bellas Artes), de Milán, y estudia Estética de Artes Visuales. Su obra pictórica está inspirada en historias de su vida cotidiana y su imaginario, evocando escenas específicas, en las que el color, las texturas y las dimensiones, se descubren de forma constante. 

Su pintura escapa de una alineación definida, abriéndose a una subjetividad constante que cuenta historias cotidianas o evoca recuerdos del pasado, donde el color es el principal elemento que las narra. Para la artista, cada obra es una oportunidad para reafirmar su postura ante el uso de tonalidades vibrantes e iridiscentes; provocando que su propuesta artística se encuentre en constante transformación. 

En 2019, llevó a cabo una residencia artística en Casa Na Ilha en Ilhabela, Brasil; antes de ingresar a este programa y como parte de su investigación previa, la artista realizó un viaje a Sao Paulo, ciudad donde descubrió una conexión íntima con sus habitantes, a tal punto, que se han convertido en parte fundamental de su obra. 

¿Qué retos tienes en estos momentos? 

Desde que tengo memoria, la pintura es el amor de mi vida. Disfruto mucho sentir en mis manos y sobre mi piel, el color, el cuerpo y la textura. Lo que me ha llevado a enfocarme en el lienzo y el óleo, para plasmar lo que imagino con pintura. Mi reto más importante es el deseo de extender mi práctica artística; así como emplear nuevas técnicas y materiales. Pretendo ampliar mi visión, para abarcar diferentes formas de transmitir y expresar lo que deseo, probablemente sea a través de la escultura o de la palabra, pero el tiempo lo dirá. 

¿Cómo te gustaría que el público se acerque a tu obra?

 Con humanidad, sabiendo que mi vida es lo que tienen delante: mis pensamientos, mis miedos, mis deseos y mi mirada. Por otro lado, me gusta pensar que mis piezas son contempladas con todos los sentidos, de tal manera que quien las observe, aprecie desde la distancia de lo que es ajeno, pero también genere la posibilidad de sentir una conexión inexplicable. 

¿Cómo definirías lo que haces? 

Es algo que a mis 26 años no logro precisar. Lo entiendo y vivo como un diario, lo defino como aquello que voy sintiendo en mi búsqueda como una especie de diálogo que establezco con lo que veo y pinto. 

Redacción

PAL