Albert Einstein: ¿De qué MURIÓ y quién ROBÓ su CEREBRO?

El científico murió a los 76 años y aunque pudo evitarlo decidió morir naturalmente

Albert Einstein: ¿De qué MURIÓ y quién ROBÓ su CEREBRO?
Albert Einstein fue un físico alemán de origen judío. Foto: Especial

El físico alemán Albert Einstein es uno de los científicos más reconocidos mundialmente debido a sus aportaciones científicas, además, ha sido inspiración para las siguientes generaciones gracias a su amplio conocimiento.

Einstein,  el científico de origen alemán murió un 18 de abril de 1955 cuando tenía 76 años de edad a causa de una hemorragia interna, la cual fue causada por la ruptura de un aneurisma aórtico abdominal.

¿Cómo sucede un aneurisma?

El cuerpo humano está lleno de conductos donde pasa la sangre y la bombea al corazón, estos son conocidos como vasos sanguíneos y un ejemplo son las venas y las arterias.

Un aneurisma ocurre cuando los conductos de sangre pierden la fuerza de sus paredes y cada vez se vuelven más anchos.Mientras tanto, la aorta es una arteria y uno de los vasos sanguíneos más importantes del cuerpo, pues inicia desde el corazón, continúa recorriendo el tórax y abdomen. 

Sin embargo, todo el que padece esto no presenta ningún síntomas, de hecho, podría estar mucho tiempo sin enterarse hasta que se lo detecta un médico durante una exploración física o a través de una radiografía, ultrasonido o una tomografía.

Einstein se niega a cirugía

A pesar de que el físico tenía conocimiento de su padecimiento y sabía que al operarse podría tener muchas posibilidades de vivir por más años, se negó y aseguró que se iría con elegancia y no prolongaría su vida de manera artificial. 

“Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. He hecho mi parte, es hora de irse. Yo lo haré con elegancia”, dijo.

 

Dos días más tarde, el autor de la Teoría de la Relatividad murió en el hospital de Princeton, dejando su nombre plasmado para toda la historia científica.

Roban su cerebro

Según el libro de “Paseando con Mr. Albert: un viaje a través de EE.UU. con el cerebro de Einstein” del autor Michael Paternini, el científico eligió ser incinerado para evitar que su tumba se convirtiera en un lugar de veneración, así que solamente gente cercana a él acudió a su cremación.

Sin embargo, hubo una parte del físico que no fue incinerada, su cerebro, el cual fue extraído por patólogo Thomas Stoltz Harvey, mismo que le realizó la autopsia para después conservarlo y que en algún momento la ciencia pudiera estudiarlo y tal vez descifrar la genialidad de Einstein.

Con información del Dr. Erich Carlos Velasco Ortega / Subcomité Académico de Angiología, División de Estudios de Posgrado. Facultad de Medicina UNAM

PAL


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