CUARTO DE GUERRA

El origen de la crisis de fentanilo

Lo que han hecho los cárteles mexicanos y organizaciones criminales de EU es producir pastillas similares al OxyContin

OPINIÓN

·
Gerardo Rodríguez / Cuarto de Guerra / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

La epidemia de consumo de opioides (en el que destaca el fentanilo) está íntimamente relacionada con un escándalo de corrupción de la instituciones científicas y educativas de Estados Unidos. Ayer el New York Times (NYT) publicó una importante investigación en donde señala como la Academia Nacional de Ciencias recibió más de 13 millones de dólares por parte de la familia Sackler, dueña de la farmacéutica Purdue Pharma, responsable de la producción del medicamento OxyContin, que fue uno de los detonantes en la adicción a los opioides en los estadounidenses.

La propia página del Departamento de Justicia señala que el “OxyContin, [es el] nombre comercial del narcótico clorhidrato de oxicodona, [el cual] es un analgésico que se vende en Estados Unidos sólo por prescripción. El OxyContin se receta legalmente para aliviar dolores moderados a severos ocasionados por lesiones, bursitis, neuralgia, artritis, y cáncer. Las personas abusan [en el uso] del OxyContin por los efectos de euforia que produce, similares a los de la heroína”.

Esta misma institución señala que “las personas que abusan del OxyContin se exponen a desarrollar tolerancia hacia la droga, lo que significa que deben administrarse dosis cada vez más elevadas para lograr los mismos efectos. El abuso de la droga por largo tiempo puede llevar a la dependencia física y la adicción”.

El abuso en la prescripción médica de este medicamento volvió a millones de estadounidense adictos a los opioides, entre los que se encuentran las pastillas a base de fentanilo, que son más fáciles y baratas de obtener en el mercado ilegal. Se calcula que hay 12 millones de estadounidense adictos a analgésicos para atender el dolor como el OxyContin.

Hay una fuerte crítica a las tres academias americanas de Ciencias, Ingeniería y Medicina, que entre ellas han recibido más de 31 millones de dólares en donaciones para investigaciones. Estas instituciones son un referente científico para estudiar los grandes problemas que vive la sociedad estadounidense, por lo que se presupone que hubo conflicto de intereses para no alertar rápidamente de la publicidad engañosa que presumía un bajo nivel de adicción de medicamentos controlados como este.

La fundación Sackler también apoyó a universidades de EU como Tufts Brown, que han tenido que cerrar programas financiados por esa farmacéutica, para lavar la cara de su complicidad con esta crisis de muertes en EU.

Lo que han hecho los cárteles mexicanos y organizaciones criminales de EU es producir pastillas con fentanilo, similares al OxyContin, ambas de color azulado, que han inundado el mercado americano con millones de dosis. Sin embargo, la oferta obedece a la demanda originada por el circuito médico-farmacéutico-científico de EU.

En el tema de la contención del fentanilo en América del Norte no todo son los chapitos, China y la corrupción en México. También, es un problema que tiene su raíz en la corrupción de instituciones privadas y científicas americanas. Sin embargo, México no debe cesar en sus esfuerzos por contener esta amenaza regional.

Agenda estratégica: La salud del presidente, como un asunto de seguridad nacional, será un tema en la agenda pública de esta semana.

POR GERARDO RODRÍGUEZ

GERARDO_RSL@YAHOO.COM

@GERODRIGUEZSL

PAL