COLUMNA INVITADA

Deserción escolar y riesgos de explotación

Una Niña, Niño o Adolescente (NNA) que no acude a la escuela aumenta su vulnerabilidad

OPINIÓN

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Salvador Guerrero Chiprés/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Foto: Especial

Una Niña, Niño o Adolescente (NNA) que no acude a la escuela aumenta su vulnerabilidad: puede, lamentablemente, convertirse en víctima de trabajo infantil o de modalidades de Trata de Personas como la explotación laboral o sexual.

De acuerdo con datos del INEGI, en el país 5.2 millones de NNA y jóvenes de entre 3 y 29 años no se inscribieron al ciclo escolar pasado por motivos económicos o relacionados con la pandemia de Covid-19. De ellos, 3.6 millones no se matricularon porque debían trabajar, es decir, 69% dejó los estudios por motivos económicos.

Eso no los convierte inmediata o mecánicamente en víctimas. Sin embargo, es indispensable considerar algunos elementos.

El abandono escolar lleva a las y los menores de edad, en muchas ocasiones, a incorporarse al trabajo informal —en sectores como el agrícola, industrial, comercio informal o el sexual— y ser colocados en situaciones de riesgo.

La Encuesta Nacional de Trabajo Infantil 2019 del INEGI estimaba que 2 millones de entre 5 y 17 años realizaban actividades económicas no permitidas por la ley, principalmente originarios de Oaxaca, Puebla y Chiapas.

Los datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México —basados en reportes de todo el país a la Línea y Chat Nacional contra la Trata de Personas (800 5533 000)— indican que hasta un 40% de las situaciones relacionadas con Trata involucran a menores de edad, principalmente por prostitución ajena, explotación laboral y trabajo o servicio forzado.

Articular actividades encaminadas a abatir la deserción escolar, como la que realiza la Fundación Andrade, presidida por María Cristina Mieres Zimmermann, con el otorgamiento de becas, clases de regularización, capacitación para ingresar al mercado laboral y bolsa de trabajo, son ejes que abren oportunidades transformadoras que les alejan de los riesgos de explotación.

Esta semana conocí a María Cristina y parte de su equipo: pocas veces y tan rápidamente tenemos las organizaciones oportunidad de converger en torno a causas y a partir de la evidencia de lo que puede realizarse con ánimo generoso, intervenciones sociales de largo aliento y miradas colocadas en objetivos concretos que se accionan en comunidad.

Desde el lado de la autoridad, el Gobierno de México tiene una comisión Intersecretarial dedicada al combate de la Trata de Personas, que cotidianamente supervisa desde la Secretaría de Gobernación con amplio compromiso Félix Santana; en la capital nacional, gobernada por Claudia Sheinbaum, existe una Comisión Interinstitucional con el mismo propósito, que además enfatiza el acceso a derechos para las infancias. 

Si se reportan más casos de Trata es en buena parte por una atmósfera de apertura en la CDMX, en contraste con entidades de verificación del delito, pero de nulo registro de eventos. La clave es el seguimiento y el impacto que socialmente pueden tener nuestras alianzas, potenciadas al unir el esfuerzo de iniciativas ciudadanas, de la sociedad civil y del Gobierno. Está en marcha.

Salvador Guerrero Chiprés

@guerrerochipres

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