AL MANDO

De vuelta a tribunales

El proceso de Meng Wanzhou, hija del CEO de Huawei, se ha tornado polémico tras dudosas pruebas por parte del gobierno estadounidense

OPINIÓN

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Jaime Núñez / Al Mando / Opinión El Heraldo de México

La directora financiera del gigante tecnológico Huawei regresó el miércoles pasado a los tribunales para la ronda final de audiencias sobre su posible extradición a Estados Unidos, tras casi tres años de batallas judiciales y choques diplomáticos.

Meng Wanzhou, hija del fundador y CEO de Huawei, Ren Zhengfei, fue acusada de fraude bancario y conspiración para hacer negocios en Irán a través de una subsidiaria. Dicho proceso se ha tornado polémico tras dudosas pruebas por parte del gobierno estadounidense y otras tantas que han sido presentadas con una falta de imparcialidad en los procedimientos legales canadienses.

SEÑALAN FALTA DE FUNDAMENTO

Como recordará, Meng está acusada de defraudar al banco suizo HSBC al tergiversar falsamente los vínculos entre Huawei y Skycom, una subsidiaria que vendió equipos de telecomunicaciones a Irán. El banco quedó en riesgo de violar las sanciones de Estados Unidos contra Teherán al autorizar transacciones en dólares estadounidenses para Huawei. Pero sus defensores dicen que Estados Unidos no tiene jurisdicción en el caso y que los derechos de su clienta no han sido respetados. El proceso ha dado varios giros en los casi tres años que transcurrieron desde su arresto. La defensa también sostiene que el entonces presidente Donald Trump “envenenó” el proceso cuando 10 días después de la detención dijo que podría intervenir en el caso a cambio de concesiones comerciales de China. Por su parte, Canadá dice que las pruebas y acusaciones de Meng “sólo pueden ser litigadas ante un juez de Estados Unidos” y no son parte de un procedimiento normal de extradición. Si es enviada a Estados Unidos y es juzgada, quedaría expuesta a más de 30 años de cárcel.

ARGUMENTOS DE LA DEFENSA

La defensa de Meng se basa en cuatro puntos fundamentales: (1) la politización de su caso por parte del expresidente estadounidense Donald Trump; (2) una detención donde se argumenta que existieron violaciones a los derechos humanos; (3) la certificación por parte de los Estados Unidos de pruebas manifiestamente poco fiables y potencialmente engañosas dirigidas al Tribunal; y (4) una reclamación de jurisdicción por parte de los Estados Unidos que constituye una violación del derecho internacional consuetudinario. La defensa además abogará lo que considera un impacto acumulativo de las diferentes ramas y que se conceda una suspensión del procedimiento como medida reparadora y compensatoria, además de presentar los argumentos que demuestran que el gobierno de los Estados Unidos no ha logrado establecer un caso plausible para el enjuiciamiento, ya que el expediente que tiene ante sí el Tribunal no revela ninguna prueba sobre la que un juez pueda encontrar a Meng culpable de fraude. De ello se desprende que debe denegarse el ingreso en prisión y permitir que Meng Wanzhou regrese.

POR JAIME NÚÑEZ
JAIME_NP@YAHOO.COM
@JANUPI

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