COLUMNA INVITADA

El fracaso de la política social

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador está gastando más en programas sociales, pero está gastando mucho peor

OPINIÓN

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Jorge Andrés Castañeda / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

La semana pasada el INEGI publicó la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2020 (ENIGH). Por fin contamos con datos detallados que permiten evaluar la política social de este gobierno. Si bien en otras áreas, como la política energética o económica, no hay dudas sobre el nivel de destrucción de esta administración, la política social era el argumento preferido de los defensores del régimen para afirmar que algunas cosas estaban mejorando. Sin embargo, los datos de la ENIGH son incontrovertibles, hasta en este ámbito los resultados de este gobierno son desastrosos como lo han explicado de forma detallada Máximo Jaramillo en Nexos y Gonzalo Hernández Licona

Criticar el desastre de la política social de este gobierno no implica decir que antes todo estaba bien. Si existían deficiencias antes, pero estas han sido magnificadas por los cambios del gobierno actual que fue más allá e incluso creo nuevos problemas.

Usando una medida simplificada, el porcentaje de hogares que recibe cualquier programa social, el desastre es evidente. En 2018, del 10% de los hogares más pobres de México, el decil I (usando los datos per cápita para dividir los hogares por decil), el 60% era beneficiario de algún programa de transferencias y 40% no era beneficiario. Ahora, con la nueva política social los porcentajes se invirtieron.

El 40% recibe un programa social y el 60% no. Lo mismo sucede en los siguientes deciles: en el decil II el 47% era beneficiario y ahora es el 36%; y en decil III pasó de 40% a 34%. Dentro del 30% de los hogares más pobres del país, hay alrededor de 1.2 millones de hogares que dejaron de recibir transferencias. Lo que sí sucedió es que los deciles más ricos ahora reciben programas sociales. En el decil X (el 10% de los hogares más ricos) antes el 6% recibía un programa social y ahora es el 17%; en el decil IX antes 10% recibía un programa social y ahora es el 22%.

Sí, en efecto el gobierno está gastando más en programas sociales, pero está gastando mucho peor. Justificándose en la supuesta universalización, han dejado a millones de hogares sin las ayudas que antes recibían y ahora le dan a los más ricos.

Incluso una política social con fines electorales pero que funcione es preferible a lo que tenemos hoy. Más allá de filias o fobias partidistas, es fundamental para mitigar las desigualdades que vivimos en México y ayudar a los millones de mexicanos que viven en condiciones inaceptables. Estas cifras no son estadísticas, reflejan la situación de millones de familias que hoy están en una peor situación que antes y que fueron abandonadas por el Estado en el peor momento.

El presidente podrá decir misa en sus mañaneras e innumerables informes sobre su política social. Pero la realidad de hoy es otra y millones de mexicanos lo saben sin ver estas estadísticas. Bien haría el presidente, más por su legado que los resultados en las urnas, en recordar la frase a veces atribuida a Bob Marley: puedes engañar a algunos todo el tiempo o a todos a veces, pero no puedes engañar a todos todo el tiempo.

POR JORGE ANDRÉS CASTAÑEDA
COLABORADOR
@JORGEACAS

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