Cómo mejorar el debate público

Ahórrate lo de intentar pasar por un hecho que este gobierno cumple al menos con lo de enfrentar, por fin, la pobreza. Sabemos que es retórica

Cómo  mejorar  el debate público
Julio Patán / Malos Modos / Opinión El Heraldo de México

Que hay que mejorar la calidad del debate público, lo que sea que eso signifique. Quitarle rispidez. Hacerlo más amoroso, más cordial, menos exaltado y más meditativo. Que antes de mandar un sarcasmo pensemos un momento en el otro, lo volteemos a ver, clavemos comprensivamente nuestra mirada en la suya. ¿Les suena? Seguro que sí. Seguro que se han topado con esta actitud, minoritaria pero tenaz, en redes y medios. 

La verdad, no entiendo esa vocación de quitarle lo divertido a las cosas. Así y todo, me permito hacer algunas sugerencias. ¿Quieres ahorrarte mordacidades, insidias, calificativos ominosos? Puede ser un buen principio ahorrarte y, con ello, ahorrarnos, cosas como:

Repetir oooooootra vez que “el racismo a la inversa no existe”, y luego mandarnos el link a un paper para convencernos. Esto te va a sorprender, pero no leemos, no leímos, no leeremos esos papers, que son un plomo cuando gozas de una beca en Illinois o California que justifique soplárselos, y un plomo al cuadrado cuando hay que recetárselos en México, sin beca, entre la mañanera y el nuevo video de Mario Delgado. Sobre todo, es irrelevante para fines del diálogo repetir lo de que no existe el racismo bla, bla bla, porque descalificar a alguien por su color de piel, por blanco que sea, o por su elevado estatus social, está mal, y punto. 

Ya que estamos, ahórranos también el recordatorio de que eres de izquierda, cada que esbozas una crítica al régimen. Créeme: lo sabemos y no nos parece que eso te ponga del “lado correcto de la historia”. Lo que probablemente nos parezca es que no estudiaste mucho que digamos de eso, de historia, por ejemplo, la del siglo XX. 

Tampoco sigas con lo que “no se trata de volver a lo de antes”. Claro que se trata de eso. Digo, ya sabemos que las propuestas prianistas-perredistas en general no es que sean como del Parnaso ateniense. 

Pero es que con esas mulas nos toca arar, queride, y supongo que sí has visto lo de las 600 mil muertes por COVID-19, lo de las pérdidas de Pemex, lo de las pérdidas récord de inversión privada, lo del desabasto de medicinas o lo de los apagones, o... Vaya, que estamos peor que como estábamos, como decían las abuelas y hay que detener ese empeoramiento. 

Asimismo, ahórrate lo de intentar pasar por un hecho que este gobierno cumple al menos con lo de enfrentar, por fin, la pobreza.

Ya todos sabemos que eso no es más que retórica y que en estas tierras, desde el amanecer cuatroteísta, han aumentado, pero en serio, por millones, la pobreza laboral y la pobreza extrema. 

Como ha aumentado la corrupción –nos acaban de calificar de veras mal–, que es la otra cosa que tú, tramposille, quieres hacer pasar por un lograzo.

Y es que una buena forma de empezar un diálogo civilizado es no matar de aburrimiento a tu interlocutor. Creo.          

POR JULIO PATÁN

JULIOPATAN0909@GMAIL.COM 

@JULIOPATAN09

DZA


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